Asisto con perplejidad al revuelo creado por el bueno de Florentino Pérez en el brindis navideño del Real Madrid (RM) con los medios de comunicación. Allí aprovechó para recordarnos a todos el ‘Caso Negreira’. Un asunto que usa como cortina de humo para intentar tapar que el RM tiene muy mala pinta, a pesar de ser uno de los clubes europeos con mayor presupuesto. Allí se hizo, retóricamente, las siguientes preguntas: «¿Cómo es posible que el presidente de los árbitros nos pida que lo olvidemos y pasemos página? ¿Quién se puede creer que se pagaron millones por unos informes que nunca llegaron a sus destinatarios?”.
Insistió en la «corrupción sistemática» que ha traído ese caso y en los 8M€ pagados al vicepresidente del CTA de la RFER por unos informes que, a todas luces, parecen una tapadera. Incluso, entrando en el terreno del futbol-ficción, apuntó a que «es posible que algún club haya incluso descendido víctima del Caso Negreira«. Luego, empalmaba con la actualidad señalando que «parece ser que las zancadillas sufridas por nuestros jugadores no son penalti. Esta es la novedad arbitral esta temporada«. Para rematar la faena, lloraba porque el otro día, contra el Alavés, en el VAR había un colegiado que amenazó con tomar medidas contra el RM en la víspera de la pasada Final de Copa, a resultas del tratamiento que se daba al colectivo arbitral en RMTV. «¿Se imaginan esta situación en cualquier otro país del mundo?«, se preguntaba. En la traca final, interpeló al colectivo periodístico allí agasajado, diciéndoles: «Vosotros jugáis un papel fundamental para que 2026 pueda ser el año en el que, por fin, se haga justicia y comience la verdadera regeneración del fútbol español«.
El bueno de Florentino se erige, de esta manera, en adalid de la limpieza de la competición y pide un periodismo de rigor y memoria frente a la corrupción del FCB con el ‘Caso Negreira’. Todo esto estaría muy bien si el RM estuviera limpio. Pero no lo está. Con su presupuesto, con su palco, con sus forofos, periodistas, analistas, etc… metidos en todos los estamentos futbolísticos de este país, amén de los políticos, los medios de comunicación y la inefable RMTV, el RM ha creado –por así decirlo—un caldo de cultivo muy favorable para que todas sus cuitas prosperen y cuando lo hacen siempre es en perjuicio de otro. ¿Es posible que algún club haya descendido víctima del RM? Contéstense ustedes mismos.
El RM está muy sucio en lo deportivo, en lo periodístico, en lo arbitral, en lo político y en absolutamente todo. Viene abusando de una posición dominante que, en sí misma, ya adultera la competición. Habla de limpieza en la competición cuando tiene 10 veces el presupuesto de la mayoría de los clubes. Habla de limpieza en la competición cuando ha disfrutado años y años del apoyo de la Federación y de los árbitros. Ahora, cuando sus abusos y presiones hartan, chilla, pero no lo hace para limpiar la competición, sino para mantener sus privilegios. El FCB claro que ha hecho trampas con el ‘Caso Negreira’ –Laporta no llega a reconocerlo, pero lo apunta cuando dice que se hizo para compensar las ayudas arbitrales de las que venía disfrutando el RM– y trata de salir lo mejor parado posible de un asunto donde al final se impondrá el dinero.
El futbol profesional tiene cada vez menos de deporte y, cada vez más, de espectáculo, esto es, de dinero. Por eso existe LA LIGA y por eso existirá la SUPERLIGA. El dinero necesita que el FCB siga jugando LA LIGA y las competiciones UEFA y FIFA. Hay mucho dinero en juego y se solucionará con dinero. Exactamente lo mismo que ha hecho el RM en infinidad de ocasiones. Lo mismo. Lo que resulta inaguantable es que nadie lo diga. Se nota la mano política en todo lo que hace el RM. Los focos apuntan al ‘Caso Negreira’ mientras se apartan del ‘Caso RM’. Lo de RMTV y las presiones al cuerpo arbitral van en el mismo sentido de siempre: si la cosa se pone fea… ¡penalti para el RM! La adulteración de algo no suele ser cosa de uno solo. Lo vemos en el terreno político con la PPSOE. Si alguno de los dos, PP o PSOE, estuvieran limpios, nunca habríamos alcanzado las cotas de degradación política que padecemos actualmente. Con el RM y el FCB pasa lo mismo. Si el RM estuviese limpio otro gallo cantaría. Pero está tan sucio como el FCB. Florentino, limpia tú casa y compite en pie de igualdad y verás como todo va mucho mejor. No pidas limpieza cuando tú juegas sucio. Así no vamos a ninguna parte, ni en lo futbolístico ni en lo político. A ninguna.
