Hoy, lamentablemente, nos desayunamos con la tragedia de Adamuz (Córdoba – España). Un accidente de trenes con al menos 39 muertos a estas horas y más de 100 heridos, algunos de gravedad, que se produjo –fíjate bien– en un punto que daba problemas desde hacía meses, según fuentes del personal de RENFE, donde los trenes de alta velocidad pegaban un «golpetazo» cuando circulaban en una recta de la estación de Adamuz, a pesar de tratarse, en palabras del ministro del ramo, de un tramo «completamente renovado» en mayo 2025. Un discurso inútil porque en lugar de atacar los problemas a tiempo, intenta torpemente preparar una coartada a destiempo para minimizar tanto su responsabilidad política personal como la responsabilidad patrimonial de la Administración por un accidente que nos acerca un poco más a esas repúblicas bananeras que tanto gustan a los políticos de la PPSOE.
Una renovación tan completa que, en pocos meses, no ha podido evitar un accidente catastrófico provocado –según fuentes de la investigación—por la rotura del cambio de vía que hizo descarrilar los últimos vagones del tren de IRYO que colisionaron con el tren de RENFE que circulaba en sentido contrario. Todo, en un punto señalado previa y formalmente por el sindicato de maquinistas SEMAF que solicitó, en agosto 2025, tanto a ADIF como a AESF (Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria), que redujesen la velocidad máxima permitida en varias líneas de alta velocidad, incluida la estación de Adamuz, ante los problemas detectados en los corredores Madrid–Sevilla, Madrid–Málaga, Madrid–Valencia y Madrid–Barcelona. Problemas por imperfecciones en las vías (desgastes, desajustes, ligeras deformaciones) que provocan vibraciones intensas y botes, especialmente a máxima velocidad, sobrecargando tanto el material rodante como la propia infraestructura por la falta de un mantenimiento adecuado.
ADIF, el pasado 23.12.25, anunciaba en sus RRSS que «los trenes de Alta Velocidad que circulan entre Madrid y Andalucía pueden registrar retrasos debido a una avería en uno de los desvíos entre Adamuz y Córdoba». Antes, abundaron los avisos por incidencias en ese mismo tramo. Después, vino la renovación de la que habla el ministro. El resultado de la acción administrativa, incluidas las innumerables agencias estatales, es que ayer, 18.01.26, hubo un accidente con decenas de muertos y centenas de heridos justo en Adamuz. No ha sido un accidente extraño –como apunta el ministro Puente—sino perfectamente previsible y evitable con un mantenimiento adecuado y con medidas transitorias de prevención como las que reclamaba el SEMAF.
En esta España de la PPSOE de récords simultáneos de recaudación impositiva y de abandono de los servicios públicos y las infraestructuras, lo que ayer pasó en Adamuz no solo fue perfectamente evitable, sino también previsible atendida la falta de responsabilidad, tanto política como patrimonial, de todos los implicados en el abandono de los corredores señalados por SEMAF. Este tipo de accidentes volverán a repetirse porque nadie corre con esa responsabilidad. No obstante, para los que ayer circulaban a la hora fatídica por Adamuz ya es tarde, demasiado tarde. Sus vidas se han visto truncadas por culpa de unos políticos mendaces, irresponsables y manirrotos que se están gastando ingentes cantidades de dinero –marcan récords anuales, amén de disparar también la Deuda Pública—aunque sin explicar detenidamente ni dónde, ni cómo, ni para qué. Lo único que tenemos claro es que España funciona cada vez peor.
La evitabilidad va unida a la responsabilidad. Cuando uno es responsable de sus actos, su preocupación y afán se multiplican. Cuando no lo es, se preocupa de tonterías. Al ministro Puente y a la PPSOE las decenas de muertos y las centenas de heridos le importan una higa. Les preocupa, sin embargo, la repercusión política de la tragedia en los sondeos y en las campañas electorales que se avecinan. Campañas en las que deberías preguntarles por la responsabilidad de la que hablamos aquí. Y es que, si sigues votando a estos irresponsables que provocan, mediatamente con su desidia y dejadez, este tipo de accidentes evitables, esto es, si sigues votando a la PPSOE, los accidentes no solo no resultarán inevitables en un futuro cercano, sino que se convertirán en moneda común en esta España a la que la PPSOE está sumiendo en la irracionalidad y la irresponsabilidad. ¡Exige responsabilidades! ¡No estés a las banderas cuando está en juego nuestra seguridad! Vota por un cambio político que nos saque del marasmo de la PPSOE.
