Leo con estupefacción en los medios que “Moreno y Sánchez pactan un homenaje de Estado a las víctimas el 31 de enero en Huelva”, en relación con la tragedia de Adamuz. Es decir, que la PPSOE, que en última instancia está detrás de esta tragedia y de todas las demás por su nefasta gestión, que incluye prioridades opuestas a las necesidades de la ciudadanía, recortes donde no se debería recortar cuando estamos en un continuo récord de recaudación impositiva y aplicaciones presupuestarias incompletas en temas como el mantenimiento ferroviario –los medios señalan que solo han ejecutado 2€ de cada 10€ presupuestados en este capítulo—es la que, tras provocar la desgracia siquiera mediatamente, organiza un Funeral de Estado donde lavan su responsabilidad. Siempre hacen lo mismo. Las víctimas tragan porque están desechas y el Pueblo se conforma con que haga de maestro de ceremonias el monigote coronado que, eso sí, borda el papel.
Tengo que confesar que a mí no me cabe en la cabeza. ¿Aceptarías que el irresponsable que mata a tú hijo, no sé, por ejemplo, atropellándolo en un paso de cebra, te organizara su funeral? ¿Querrías verlo allí? ¿Se atrevería él a personarse? Claro que no. Sin embargo, en todos estos casos de tragedias colectivas donde la acción o inacción política de la PPSOE está directamente relacionada con un resultado tremendamente lesivo, las víctimas y el Pueblo en general transige con que los responsables, esto es, la PPSOE, organicen un funeral o un homenaje de Estado. Evento que, por supuesto, organizan a su mayor gloria política ya que si el Pueblo les importase algo habrían tomado las medidas necesarias para que este tipo de desgracias no ocurran. No acuden para pedir perdón, ni para poner los medios necesarios para que algo así no se vuelva a repetir, sino para lavar cualquier posible responsabilidad… ¡cuando la responsabilidad es toda suya!
Lloran un poco, se emocionan un mucho –todo convenientemente agrandado por los medios del NODO—y esas lágrimas contenidas y esa compunción exagerada obran el milagro de lavar su responsabilidad mientras el rey y la reina te abrazan y besan en la oportuna recepción donde, en el fondo, te la meten doblada. Incluso aprovechan la ocasión para intentar rascar algún voto utilizando la polarización y la desesperación exacerbadas en tales momentos. Se podría decir que los funerales/homenajes de Estado organizados por la PPSOE son eventos mágicos donde consiguen hacer desaparecer cualquier responsabilidad política. No es que no dimita nadie, es que buscan que se lo agradezcas. ¡Valiente homenaje a las víctimas!
¿Qué tiene que pasar para que abras los ojos? ¿Cómo despertarte de la modorra? Organizan un funeral para reconducir tú dolor y que acabes aplaudiendo a los que no presupuestaron –ni tampoco ejecutaron—el dinero necesario para el mantenimiento de la infraestructura; a los que contrataron a empresas chapuceras porque eran las que ofrecían una mayor comisión; a los que colocaron a comisarios políticos en puestos clave en lugar de a profesionales; … a los que viven del cuento sin hacer nada positivo para y por España, esto es, por tí. A todos esos te los envuelven con el lazo de la casa real y tú les vuelves a comprar el crecepelo de la PPSOE que no funciona y que, por supuesto, no funcionará nunca. Lo más cierto es que si te dejas embaucar, otra vez, por la jugada del funeral-homenaje de Estado de Adamuz, tengo para mí que te mereces todo lo que está ocurriendo. ¡Anda y que se metan los funerales y homenajes de Estado por donde les quepan!
