Siguiendo las mismas pautas que otras instalaciones domésticas, las calderas de gas deben inspeccionarse periódicamente para verificar su correcto funcionamiento. Esta medida no solo es parte de la responsabilidad de los ocupantes de la casa, sino que la ley prevé una disposición para asegurar su cumplimiento. Es por eso que en este artículo explicamos el procedimiento de revisión de las calderas de gas y su regulación.
¿Con qué frecuencia se debe realizar el mantenimiento de la caldera de gas?
El período de revisión reglamentaria para las calderas de gas depende del tipo de instalación. Esta información está contenida en el Reglamento de instalación de calefacción de edificios (RITE) y estipula que las calderas de gas domésticas deben revisarse cada dos años si la potencia de la caldera es menor o igual a 70 kW; si tiene una potencia superior deberá ser revisada una vez al mes y si tiene una potencia menor o igual a 24,4 kW, se puede revisar cada cinco años. Todavía hay muchos hogares que no pueden utilizar gas natural, pero como alternativa más barata, el gas butano es una buena opción. En el caso del gas butano, debe revisarse cada 4 años.
¿Quién es responsable de la revisión de las calderas de gas según sea necesario?
Para que la revisión de la caldera a gas sea efectiva, debe ser solicitada por el usuario. Por tanto, aunque este procedimiento se hace cumplir según normativa, el usuario debe ser responsable de solicitar la revisión profesional. Otra opción es firmar un contrato de servicio de mantenimiento, en cuyo caso la empresa notificará al usuario que se acerca la nueva fecha revisada.
¿Cómo se paga el costo de la revisión?
Un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de revisar las calderas de gas y su normativa es la forma de pago correspondiente a los servicios de mantenimiento. No importa qué empresa o técnico venga a inspeccionar, la tarifa del servicio se incluirá en el próximo recibo de gas natural. Por lo tanto, si el técnico solicita el pago en efectivo, debe sospechar por lo que para evitar este tipo de fraudes, contar con una empresa profesional es fundamental. Para ello, puede ponerse en contacto con diversas empresas comercializadoras e instaladores autorizados y solicitar un presupuesto para contratar el servicio que mejor se adapte a sus necesidades. En general, la tarifa de revisión es de unos 100€.
Además de correr el riesgo de un posible fraude, existe otra razón por la que la mejor opción es que un profesional inspeccione la caldera. Recuerde que el buen estado de la caldera es fundamental para la seguridad del hogar. Un comportamiento inadecuado o una manipulación inadecuada pueden provocar accidentes graves en el hogar, poniendo en peligro a toda la familia.
¿Qué pasa si no inspeccionó la caldera?
Si el usuario no firma un servicio de mantenimiento que incluya la revisión de la caldera de gas, debe solicitar que un técnico inspeccione el equipo. En ocasiones los usuarios sin servicio de mantenimiento olvidan o no saben que deben realizar la inspección periódica de su caldera y su negligencia puede llevar a las siguientes situaciones:
- La quema puede ser incorrecta y causar riesgos de seguridad.
- Pérdida de eficiencia energética y consecuente aumento del consumo.
- La ventilación puede ser bloqueada.
- En caso de accidente, el seguro está exento, porque el gas natural es un combustible seguro, y el accidente fue causado por la negligencia del cliente en la inspección obligatoria de la caldera.
Para disfrutar de un hogar tranquilo, brindar la mejor protección a su hogar supone una gran diferencia por lo que debes comprobar periódicamente el estado de la caldera de gas y apostar por un seguro familiar que pueda hacer frente a los imprevistos que puedan ocurrir.
