Las nuevas medidas del Desgobierno Progresista (29.03.2020) ya no podrán corregir lo que tenemos encima por su culpa: mentiras, videos, discriminación y muerte.
Mentiras. Mienten cada vez que respiran, aunque el descontrol generalizado nos brinda también las contradicciones que las ponen al descubierto. Lo realmente sangrante es que tres meses después –porque esto comenzó en Enero- las mentiras del Desgobierno Progresista acerca de las cifras de la pandemia en España hacen que podamos afirmar sin ningún género de duda que las ofrecidas no resultan ni ciertas ni reales: el número de contagiados actualmente en España seguramente supere con mucho el millón de habitantes, las personas fallecidas superan también con creces las consignadas en una estadística caprichosa a la hora de contabilizar y, finalmente, la cifra de personas supuestamente recuperadas es, como las anteriores, pura ficción (por eso crece como crece).
Videos. No hay que dar descanso ni tiempo para la reflexión a la ciudadanía. El Desgobierno Progresista no para de comparecer y ocupar todas las pantallas previo anuncio o sin él. Directamente a través de sus “líderes” (ninguno quiere perder cuota) o a través de subalternos que, de puro inútiles, no hacen sino disparar la alarma social con sus contradicciones. Así, hemos pasado de un mes de Enero en el que no se hizo absolutamente nada –ni en Febrero tampoco- para intentar controlar la pandemia del coronavirus, a un mes de Marzo copado de anuncios y promesas incumplidas porque si las medidas se tomaron demasiado tarde, los espúreos datos que transmiten hacen imposible saber qué funciona y que no, y mucho menos permiten hacer proyecciones fiables de nada. Vamos, como desde un principio, a salto de mata y, cada día o dos, toca anunciar “algo”. Hoy, a pesar de reconocer antes que las medidas ya tomadas están funcionando (¿?), toca endurecer el confinamiento cerrando básicamente la industria pesada (con muchas salvedades) y la construcción al considerarlas “no esenciales”. ¿Y todo para qué? Para nada porque el nivel de contagio es ya tan alto después de 2 meses sin hacer absolutamente nada (ni siquiera acopio de material) que ahora mismo los que no van a trabajar es sencillamente porque el trabajo ha desaparecido.
Discriminación. El Desgobierno Progresista, como ya advertimos aquí hace algunos días, anuncia 200.000M€ en Ayudas pero lo más cierto es que no piensa movilizar más de 15.000M€ que parecen agotarse ya porque si los primeros ERTEs fueron bienvenidos y apoyados –como se debería hacer con todas las empresas en todo momento porque la pandemia afecta al Mercado globalmente- con subsidios para los trabajadores (paro/ayuda) y ayudas para los empresarios con las Cuotas Sociales (75%/100%), ahora todo se ha puesto más caro: los ERTEs por Fuerza Mayor, esto es, con ayudas, escasean y se ha encarecido el despido para intentar cerrar también esa puerta. Otras puertas ni siquiera se han abierto: la necesaria moratoria y rebaja de impuestos no está ni siquiera encima de la mesa. En resumen, discriminación. Los que por suerte o por desgracia llegaron los primeros tienen ayudas, el resto cero. Bueno, les queda la opción de financiar su propia ruina ¡a tipos de mercado! y sin un aval del Estado al 100%.
Muerte. Sí. Muerte con mayúsculas. Muerte directamente provocada por la inacción del Desgobierno Progresista que, a día de hoy, está matando personas físicas ora por su no confinamiento desde el principio (resulta que el 85% de los fallecidos supera los 70 años) ora por su desprotección (los sanitarios y los cuerpos de seguridad son dos de los colectivos más afectados) ora por vendernos desde hace años que tenemos la “mejor Sanidad del Mundo Mundial” cuando sabían perfectamente que no era así provocando que salte por los aires en el momento más funesto. Por desgracia no acaba aquí la cosa, el Desgobierno Progresista con sus medidas, inanes contra el contagio, va a matar también a personas jurídicas que acabarán de darle la puntilla al país sin comprender que esto es un órdago a la grande y que con las empresas y los profesionales va la supervivencia del país.
In memoriam de D. Julián Morales Calvo.
