Ayer por la noche anunciaron otros 15 días de prórroga del Estado de Alarma (hasta el 10.05.2020) o lo que es lo mismo, otros 15 días de Desgobierno para una España confinada anticonstitucionalmente y que ya no aguanta más porque no hay razón para ello. El tiempo cura muchas cosas pero me temo que la crisis por el coronavirus chino requerirá de acciones y no se solucionará con prórrogas. Antes al contrario, se agravará.
Y no hay razón de ningún tipo para continuar con este confinanmiento total porque el Desgobierno Comunista ya ha reconocido que carece de todo: desde los materiales más básicos para luchar contra el coronavirus chino hasta los datos fundamentales para intentar siquiera combatirlo. Estamos -como hemos apuntado aquí desde el principio- siguiendo la estrategia del avestruz: enterrando la cabeza a la espera de que todo pase y llegue Europa. Y mientras tanto, el pueblo español se deshace en una crisis económica a la que le condena el Desgobierno Comunista no el coronavirus y sobre la que, destruyendo primero nuestras libertades fundamentales y controlando después a la sociedad civil a través de una Renta Mínima Vital que al principio afectará a unos pocos pero que la ruina extenderá como una mancha de aceite hasta pringarnos a todos, pretende construir la República Bolivariana de Galapagar.
Si fuese cierta la llamada a la reconstrucción nacional realizada ayer por Sanchez (sobre el que pesarán alrededor de 60.000 compatriotas muertos cuando acabe todo esto) esta misma semana que entra podría negociar un Gobierno de Convergencia Nacional con el Partido Popular (120+89=209 escaños de mayoría absoluta) para preparar, en lo que queda de esta XIV Legislatura (inicio 03.12.2019), las bases para cambiar España y prepararla para afrontar tanto el reto sanitario del coronavirus como sus consecuencias a todos los niveles que requerirán de las reformas estructurales que ni el PSOE ni tampoco el PP han querido nunca acometer por sus intereses políticos que deberán sin duda aparcarse hasta las nuevas elecciones a convocar para 2024 momento en el que ya deberían estar sentadas las nuevas bases de la España del Siglo XXI. Si no le da la gana hacerlo, lo mejor que puede hacer es dimitir y convocar elecciones siguiendo el hashtag #SanchezVeteYa.
