Existen 30 recomendaciones que la Comisión Europea reitera en sus informes sobre la economía española en los ejercicios 2019 y 2020 que fijan la hoja de ruta de las reformas que se exigirán para poder acceder a los fondos del rescate. Las mismas afectan sobre todo al mercado laboral y a las pensiones y muchas de ellas se centran en limitar las distorsiones al mercado interior introducidas por las nefastas CCAA que atentan, cada día más, contra las cuatro libertades que cimentan la UE: la libre circulación de personas, de trabajadores, de capitales y de servicios.
Dentro de esa línea marcada por la UE, las cinco reformas básicas apuntarían a lo siguiente:
1 _ Eliminar la atomización del mercado interior español.
2 _ Simplificar y unificar la normativa autonómica.
3 _ Eliminar restricciones autonómicas a la libre prestación de servicios.
4 _ Reducir las barreras para la movilidad laboral entre las distintas CCAA.
5 _ Reducir la fragmentación del sistema de desempleo.
El denominador común de todas ellas está, por lo tanto, en la reunificación del mercado interior de España que viene siendo progresivamente compartimentado por los distintos gobiernos autonómicos siguiendo el mal ejemplo del País Vasco y Cataluña continuamente beneficiados por los distintos gobiernos de la democracia que han monetizado su condición de bisagra política.
La reunificación del mercado sobre la base de la Ley de Unidad de Mercado es la principal asignatura pendiente de una España que políticamente, por el contrario, busca consagrar esa “plurinacionalidad” que limita precisamente ese mercado interior con distintas normativas, horarios comerciales, idiomas, etc… llegando al extremo de que el Sistema Público de Empleo Estatal (SEPE) se gestione por cada CCAA como le viene en gana restringiendo gravemente las libertades de movimiento que están en la base de la UE.
En otro orden de cosas, el hundimiento del mercado provocado por el confinamiento que lo único que ha tratado de salvar es la ineficiencia de la Administración española en su conjunto (particularmente, la Sanitaria) se verá además lastrado por las subidas impositivas que va lanzando la AIREF entre las que destacan la subida del IVA, sobre todo de los tipos reducidos, y de los incentivos fiscales, particularmente los de los Planes de Pensiones, contra las clases medias y bajas mientras se resiste a tocar el gasto público y las pensiones que desangran el sistema español para sujetar los falsos apoyos de los socios regionalistas, nacionalistas e independentistas.
La clave estará por tanto en la rigidez que pueda mantener tanto el Consejo como la Comisión de la UE a la hora de liberar los fondos inicialmente aprobados y sujetos a condicionalidad. Si la UE abre la mano con el transcurso del tiempo, España con el Desgobierno Comunista está perdida.
