Con ocasión del reciente informe publicado por el BDE acerca de la oferta y la demanda de empleo para las distintas titulaciones universitarias ofertadas a día de hoy en España, quiero terciar en este asunto, al entender que es una de las claves en cualquier estado moderno, indicando que una reforma de la educación resulta ahora mismo más que necesaria aunque seguramente la que se necesitaría tiene muy poco que ver con la propuesta realizada por la Sra. Celaá, ministra del ramo, que precisamente ahora se está tramitando en las Cortes.
La controvertida Reforma Celaá se mueve, fundamentalmente, por los siguientes derroteros (valoración):
_ Defensa de la Educación Pública y un aumento de plazas públicas en infantil de 0-3 años (+)
_ Currículo Educativo en manos de las CCAA: los contenidos básicos de Ministerio no supondrán > 50% del horario para las CCAA con lengua cooficial ni > 60% para el resto (-)
_ Eliminación del castellano como lengua vehicular de la enseñanza (-)
_ Eliminación de la asignatura de religión como oferta obligatoria y como nota a ponderar (+)
_ Eliminación de la educación especial en un plazo de 10 años para que los centros se adapten para atender alumnado con discapacidad (-).
_ Arrinconamiento de los Centros Concertados: no podrán abrir más centros, ni podrán cobrar nuevas cuotas, ni podrán separar a los alumnos por sexo (-)
_ Eliminación de la repetición de curso y titulación a la carta tanto en ESO como en Bachillerato con un nuevo encaje para los alumnos “sin cualificación”: acceso a FP o a una certificación académica para los > 17 años (-)
_ Rebaja de los requisitos formativos para ejercer la docencia (-)
_ Posibilidad de remoción de los docentes con falta de condiciones o de rendimiento (+)
_ Transformación del Cuerpo de Inspectores en un cuerpo de comisarios políticos autonómicos al eliminar la oposición por una “valoración de capacidades” (-)
Los cambios operados en Educación por los distintos gobiernos nos han llevado a una situación en la que los técnicos del BDE señalan que «la tasa de paro de los universitarios españoles con edades comprendidas entre 30 y 34 años fue, en 2018, aproximadamente el doble que la de sus homólogos europeos. Por lo tanto, cabe preguntarse hasta qué punto ese diferencial puede explicarse por la distinta especialización de los universitarios españoles en cuanto a las titulaciones escogidas«. En la búsqueda de las causas que expliquen esa tasa de paro a dobladini, el BDE rompe con la creencia de que existe una mayor tasa de paro de los españoles por nuestra afición a las carreras relacionadas con las artes o las humanidades ya que, en esos sectores, existen menos titulados desocupados en España que en Europa. Además, al analizar las preferencias por sexo, tampoco encontraron discrepancias dignas de mención puesto que las elecciones realizadas en España por chicas y chicos son parangonables con las realizadas en Europa. Finalmente, el BDE tampoco apreció diferencias significativas en la diferente tasa de paro entre hombres y mujeres en esa franja de edad que se sitúa en un 1,6% que está incluso por debajo del promedio europeo. El problema no se encuentra, pues, en ninguno de esos factores.
Entonces, ¿dónde está? El BDE lo primero que advierte es que en España existe un mayor porcentaje de trabajadores con títulos universitarios en campos laborales en los que no se requiere tal nivel de preparación por lo que el problema se explicaría como una combinación de los siguientes factores:
- En España existe un problema de sobrecualificación en los titulados demandantes de trabajo que han optado por titulaciones universitarias cuando luego, los trabajos que van a poder realizar, se podrían cubrir con titulaciones inferiores en grado, aunque más prácticas. Existe un problema grave de orientación tanto de los alumnos como de las distintas titulaciones hacia el mercado real de trabajo.
- En España existe un problema con la calidad de la educación superior pública como lo atestiguan los rankings globales de universidades en los que siempre están por delante las instituciones privadas.
- En España tenemos un mercado de trabajo mucho más rígido que no puede absorber adecuadamente los flujos de nuevos titulados que se encuentran con fuertes barreras de entrada por la rigidez contractual que rige el mismo.
En cuanto a la calidad del sistema, el BDE precisa que la educación superior pública supone el 60% de la oferta (50 centros públicos frente a 30 privados aproximadamente) mientras acapara un 85% del alumnado cuando sólo 2 de esas Universidades Públicas están dentro del Top 1.000 mundial frente, por ejemplo, a las 3 Escuelas Privadas (IE, IESE y ESADE) que destacan a nivel global. Asimismo, en los rankings de empleabilidad encontramos por delante a los Centros Privados como la IE University, la Universidad Nebrija, la Universidad de Deusto, la Universidad de Mondragón y la Politécnica de Valencia, con lo que el problema de la calidad parece señalar al sistema público.
No soy profesional de la educación, pero sí he sido usuario del sistema en todas sus etapas y tipos -salvo FP- y considero que la reforma educativa necesaria debería tener como principales vectores de actuación los siguientes:
- La libertad de enseñanza dentro de unos objetivos de conocimiento fijados coordinadamente para todo el sistema educativo con el mercado laboral como telón de fondo. Libertad de elección de centro. Libertad para que el sistema privado pueda competir con el público Se trata de dar una educación pública de calidad homologada pero que no necesariamente se tiene que prestar desde el sistema público por lo que mi apuesta de máximos sería privatizar el sistema y facilitar las ayudas públicas a los centros y a los alumnos que trabajan y hacen las cosas bien para optimizar los recursos y obtener un retorno a todo ese gasto público.
- Currículo Educativo único en manos del Estado que controlará su ejecución a través primero de un conjunto de pruebas objetivas que analicen los resultados en los distintos niveles para trasladar a la comunidad educativa los sistemas que consigan los mejores resultados y, segundo, a través de un Cuerpo de Inspectores por oposición que velarán porque se facilite la mejor educación en cada centro y por la orientación de los alumnos.
- Itinerario abierto en el Canal Educativo para que los alumnos puedan cursar las asignaturas y el nivel que les interese siempre orientados a superar las pruebas correspondientes y a construir su futuro (debe explicárseles con claridad y con la mejor orientación para qué están formándose y que es lo que van a querer hacer con su vida). Esto incluirá el fomento de los idiomas, pero no la imposición de ninguno mientras el castellano será la lengua vehicular de la toda la enseñanza. Todas las religiones deben quedar fuera de este canal.
- Un Canal Extraescolar por el que canalizar los conocimientos y habilidades no comprendidos en el Canal Educativo y particularmente la educación física y los deportes.
- Un Canal de Educación Especial para dar el seguimiento y la atención que esos alumnos especiales necesitan buscando su mayor integración en la sociedad.
- Un Canal de Educación Superior para formar a los profesionales que necesite el mercado laboral con especial apoyo al emprendimiento.
- Un Canal de Reciclaje para reconducir a aquellos alumnos que por lo que sea no pueden progresar en los canales educativos anteriores y también para que cualquier persona pueda reorientarse o reciclarse con la mayor flexibilidad posible.
Por ahí deberían ir los tiros de la LOMLOE cuyo planteamiento actual se puede resumir en el denominador común de la acción de este Desgobierno Comunista: más y peor de lo mismo.
