El Desgobierno Comunista tras dar marcha atrás hace unas semanas con su reforma del CGPJ por las presiones europeas, vuelve de nuevo a la carga, en su intento de copar definitivamente la Justicia, con una moción que, con las mismas intenciones, pretende ahora paralizar los nombramientos que tiene pendientes el CGPJ antes de final de año. Para ello, ha registrado en el Congreso una nueva Proposición de Ley para limitar las funciones del CGPJ cuando haya caducado su mandato, tal y como acontece ahora por la falta de acuerdo para su renovación entre el PSOE y el PP, para que así no pueda realizar designaciones clave en la cúpula judicial. Tal reforma, de prosperar, no afectaría en principio a los nombramientos reglados, pero sí a los nombramientos discrecionales como son la designación de los nuevos magistrados y presidentes de Sala del TS (7) y la designación de los presidentes de Sala tanto de los TSJ (8) como de las AP (13), junto con la designación de otros 30 cargos judiciales a lo largo del 2021.
La actual composición del CGPJ, sin renovar desde 2018, es de 11 miembros propuestos por el PP, 7 por el PSOE, 1 por IU y 1 por el PNV. Con la proposición presentada, bastaría una mayoría absoluta –la mayoría frankenstein– para renovar a 12 de esos 20 vocales en un intento claro de copar la Justicia soslayando el mandato constitucional que obliga a contar con una mayoría de 3/5 en ambas cámaras, Congreso y Senado, vulnerando el 122 CE al suprimir en la práctica una de las funciones nucleares del CGPJ, los nombramientos, que son, junto con los ascensos, la inspección y el régimen disciplinario, las funciones de un CGPJ que ha garantizado, hasta ahora, una mínima independencia de la Justicia.
No es un asunto baladí porque, de prosperar, permitiría que un Poder como es el Legislativo –que ya interfiere demasiado en el resto de Poderes- se apropie directamente del Poder Judicial rompiendo las reglas del juego y la necesaria separación de poderes tal y como ha destacado la UE. Pero ahora, con la necesidad de los votos de dos partidos con presos, ERC y EH BILDU, para la aprobación de los PGE dicho asalto resulta más preocupante que nunca al imponer éstos, como moneda de cambio, realizar nombramientos en el CGPJ para, a continuación, poder ellos inspeccionar o sancionar a los jueces que no se plieguen a sus designios.
Entretanto, de forma encubierta, estamos asistiendo a un masivo acercamiento de presos de ETA a las cárceles próximas al País Vasco, pero EH BILDU aspira a mucho más: a sacarlos con gloria de la cárcel y colocarlos como cargos públicos pagados por todos. PSOE y PODEMOS no están solos en esta ignominiosa iniciativa porque hasta 8 formaciones políticas (PNV, ERC, Juntos per Catalunya, EH Bildu, Más País, la CUP, el BNG y Compromís) firmaron un escrito en el que reclamaban al gobierno la salida de la cárcel de centenares de presos, con la excusa de los contagios del coronavirus en esas instalaciones (los especialmente vulnerables; los que presentasen patologías previas serias, crónicas o agravadas por la edad; los mayores de 65 años por ser un grupo de riesgo ante el COVID-19 y los que hubiesen cumplido las 3/4 partes de la condena), es decir, todos los presos de ETA más los del procés mientras mantienen su discurso de “presos políticos” y “conflicto político” y cuando, a día de hoy, tenemos muchos crímenes de ETA por resolver.
La solución, mientras el PPSOE no le eche genio e instituya una elección democrática de los miembros del CGPJ exclusivamente por parte de los jueces y sin cuotas políticas de ningún tipo -algo complicado pues como todos sabemos son los partidos más corruptos de la Democracia con el permiso de Pujol-, la solución, digo, ahora sólo puede venir de que el juez efectivamente nombrado, independientemente de los partidos que lo hayan votado, se vista por los pies y desarrolle su cargo con independencia y fidelidad solo a la Ley y a la Constitución. Con esta sencilla y contundente medida personal de nada les valdrían a los partidos sus tejemanejes con la Justicia.
