El TS ha sentado jurisprudencia en el asunto de la deducibilidad de impuestos por pagos realizados a agentes de los futbolistas seguido por el Real Madrid contra la AEAT que pretendió gravar sistemáticamente a los clubes como si los agentes prestaran servicios únicamente a los jugadores y no a los equipos, «prescindiendo por completo del negocio jurídico en cuyo cumplimiento las partes (club de fútbol y agente) afirman haber realizado sus respectivas prestaciones«, afectando a los impuestos de Sociedades, de la Renta y al IVA de los implicados y por los que ahora aspiran a recuperar 40M€.
Entre 2010 y 2018, la AEAT persiguió al Real Madrid por el IS, el IVA, el IRPF y el IRNR por la tributación de los servicios de los agentes a los clubes «por discrepancias en el tratamiento fiscal de los pagos realizados por el Club por los servicios prestados y facturados al Club por los intermediarios, considerando Hacienda que dichos pagos son realizados por cuenta del jugador en los casos en que considera probada la vinculación de intermediario y jugador» y ahora, tras la STS, el Real Madrid está solicitando “la rectificación de las autoliquidaciones de los periodos posteriores a julio 2018«, al considerar que «con respecto a estos períodos, el Club considera que no existen contingencias significativas que puedan derivarse de eventuales futuras inspecciones«.
Aunque no lo parezca, la consecución de estas potenciales devoluciones de la AEAT es importante para un Real Madrid cuyo beneficio, la última temporada, fue de 11,8M€ y todo gracias a la inyección de 360M€ del fondo americano SIXTH STREET sin el que la entidad blanca habría perdido 335M€ en las dos últimas temporadas. Otro trucazo de la AEAT.
