Muchas cosas vienen de París y otras dejan de hacerlo (esto es lo que pasa ahora con los niños). Aquí ya solo vienen turistas y jubilados. Francia ha sido durante mucho tiempo el espejo donde mirarnos. Siquiera por la inclinación natural de los nefastos Borbones. Francia, a cambio, siempre nos ha ofrecido una imagen distorsionada tanto de ellos como de nosotros mismos. Un callejón del gato donde ellos siempre aparecían más blancos, más altos y más guapos. Así nos ven en la URSE. Sin embargo, si el espejo no estuviera deformado veríamos que el desastre de verdad es la URSE y sus capitostes. Empezando por una Francia, otrora el país más rico de Europa, arruinada tras cuatro décadas de políticas socialistas e impuestos altos que sobrevive gracias al expolio a sus antiguas colonias. Con todo, presenta un déficit del 6,2% del PIB y una Deuda Pública disparatada del 113% del PIB (3,3B€). España se ha vuelto a afrancesar con un sector público más grande que el sector privado. Una colectivización que nos conduce a la ruina total.
Francia también va camino del default si no presenta un plan de choque, contundente y creíble, capaz de devolverle la confianza a los mercados y a as agencias de calificación. Mientras tanto, sus políticos profesionales solo están preocupados por sus esferas de poder. Nadie piensa en el bien común, a pesar de que los números cantan. Un intento de recorte de 60.000M€ (40.000 en gasto y 20.000 en nuevos impuestos) se llevó por delante al gobierno de Barnier, zancadilleado por todos. Los políticos solo se preocupan por ellos mismos y, dentro de poco, volveremos a escuchar aquello de «pues que que coman pasteles«. En el Arca de Noé todo el mundo quería entrar, empero de Francia todos quieren salir. Por algo será. Incluso estamos descubriendo que Alemania es otro pufo tras ser vendida por sus políticos a la Rusia de Putin. Las políticas de la URSE se parecen cada día más a las de la URSS. Sin crecimiento no puede haber bienestar. Muchos en la URSE –España incluida—están manteniendo niveles de bienestar artificiales. Por eso, el gasto público no para de crecer y la deuda pública adquiere dimensiones inabarcables. La nula eficiencia de la Administración nos mata. Necesitamos cambiar el sistema cuanto antes. Necesitamos aligerar la burocracia y el gasto público para dar rienda suelta a la libertad tanto política como de mercado.
USA ya lo está haciendo –aunque aquí siempre traten a Trump de idiota— y no va a tener más miramientos con la URSE. Quiere ganar la competitividad y el crecimiento que necesita. ¿Os acordáis de lo que duró Siria en cuanto Rusia e Irán dejaron de contemplarla? ¿Habéis visto qué determinación tiene siempre la URSE con Ucrania? La URSE es un invento para tomar el pelo a los europeos y es incapaz de afrontar ningún problema conjuntamente. Solo sabe fabricar más dinero a través del BCE y darle más hilo a la cometa de gobiernos corruptos como los de España con la PPSOE. Poco a poco –gracias a esas políticas insostenibles– no solo tienen tocada a España sino que Francia y Alemania están en problemas. Se nos viene encima el enésimo trucazo monetario, pero sin locomotoras el tren no puede andar. Vamos a perder mucha velocidad, incluso descarrilar, si nos empeñamos, contumazmente, en seguir con esta socialdemocracia de mierda.
Reflexionar es mirarse en el espejo. Primero en el propio y luego en el de los demás. En USA y UK, el político representa a los votantes de su distrito y, en consecuencia, los defiende, porque su puesto depende de ellos. En la socialdemocracia española y europea, el político representa al partido y defiende al partido. Esta es la clave de todo lo que ocurre. Solo tienes dos cosas que le interesan al político: tú dinero y tú voto. Empero solo puedes canjear el segundo. El primero te lo quitan a base de impuestos, tasas, multas, etc… Por eso, si regalas tú voto sin exigir nada a cambio, en el fondo les estás habilitando para quitarte lo que quieran y gastarlo en lo que les venga en gana. Este es el auténtico problema de la URSE. ¿Lo ves o no lo ves?
