Hace poco hablábamos de la DANA de mala educación que arrasa España. Hoy quiero comentar los efectos de la falta de mérito y capacidad en nuestra sociedad frente a las exigencias del 23.2 CE que señala que los ciudadanos “tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes”. Todo ello, con ocasión del enchufe del hermanísimo, David Sánchez, como coordinador de conservatorios de la Diputación de Badajoz tras un proceso selectivo en el que brilló con la luz del foco que le puso encima Moncloa. La Diputación, además de crear la plaza ad hoc, dispuso un tribunal con participación mayoritaria de cargos políticos y funcionarios de la casa sin preparación musical de ningún tipo. Total, si la plaza ya estaba dada de antemano. Ellos sí sabían tocar las teclas.
El resto de participantes se tuvieron que ir con la música a otra parte. Ahora, cuentan que “las bases eran absurdas, era un traje a medida tal y como, en su momento, me avisó el partido Podemos … Hablé con miembros de los conservatorios que me confesaron textualmente que no sabían qué iba a hacer, que la plaza se la habían metido con calzador … Me sorprendió que no hubiese algún especialista más en la materia, o sea, músico. Eran más bien de la diputación y políticos … No lo he visto dirigir, ni antes ni ahora”. Todos prefieren mantener su anonimato. ¡Esta es la calidad de la democracia que nos ofrece la PPSOE!
La Diputación de Badajoz cuenta con gran experiencia en tejemanejes. La prensa ha denunciado que varios altos cargos socialistas tienen colocados allí, entre el ayuntamiento y la diputación, a unos cuantos familiares. El TSJ de Extremadura acaba de anular el aprobado cosechado por la nuera de uno de ellos, en un proceso de selección donde se detectaron graves irregularidades y la vulneración de las bases. Por supuesto, los sindicatos no detectaron ninguna anomalía. Otro tanto sucede con el PP. Pura coincidencia. Este caso del ‘Maestro Azagra’ va incluso más allá. No contento con la bicoca, va el tío y se domicilia en Portugal para llevárselo crudo sin ni siquiera pasar por caja en España. ¡Un fenómeno! No en vano su asunto no va por lo contencioso-administrativo, sino por lo penal, donde se analizan tanto sus movimientos como los de su valedor por si cometieron delitos de malversación, tráfico de influencias y fraude fiscal.
Estas malas prácticas en los procesos de selección de las administraciones públicas no son nuevas. El problema, primero, es que van a más, particularmente en las administraciones más pequeñas, y segundo, que son una de las peores manifestaciones de esa ‘Corrupción de Estado’ instaurada por la PPSOE. Una corrupción que afecta a toda la sociedad. Que te afecta a ti directamente. No solo cuando aspiras a presentarte en convocatoria pública, sino también cuando te relacionas con la administración en el día a día. Cuando te presentas, nunca tienes la seguridad de participar en un proceso limpio, donde los principios constitucionales de mérito, capacidad e igualdad van a presidir el proceso selectivo. Sabes que, probablemente, estará trucado. Lo peor, sin duda, viene después, cuando te relacionas con la administración. Si, en lugar de funcionarios al servicio imparcial del ciudadano, tenemos a personas ‘colocadas’ que le deben a la PPSOE su modus vivendi, ¿qué piensas que van a hacer? ¿Aplicarán la ley con objetividad, en beneficio del ciudadano? No, claro que no. Esos tipos harán lo que les digan, sin sujetarse a nada más que a la voluntad del político que los colocó y los mantiene.
Así las cosas, el enchufismo de la PPSOE no solo tritura los principios constitucionales de mérito, capacidad e igualdad en el acceso a la función público, sino que, al dar paso a los amigos y familiares de la PPSOE, crea dentro una estructura de poder partidista que compromete la objetividad, la imparcialidad y la rectitud con la que deben actuar las administraciones y poderes públicos. Esa estructura ‘colocada’ lamina el débil estado de derecho que tenemos en España, sustituyéndolo por la voluntad del poderoso. El mérito para la PPSOE es, en definitiva, la oportunidad de colocar a sus afines para mantener y/o agrandar ese poder. La falta de capacidad conduce, por ejemplo, a que desastres naturales se conviertan en algo dantesco para la sociedad por la inutilidad de los colocados. ¿Piensas hacer algo al respecto?
