Con la que está cayendo, al Ministerio de Hacienda no se le ha ocurrido otra cosa que lanzar otra campaña de adoctrinamiento dirigida esta vez a 90.000 alumnos de colegios e institutos de toda España para convencerles de que pagar impuestos es bueno y de que la recaudación va siempre donde se necesita. Dos mentiras muy gordas. Pagar impuestos nunca puede ser bueno –es necesario solo en cierta medida—y mucho de lo recaudado se pierde por vericuetos inconfesables que siempre acaban en manos de los imperantes y su séquito. A nadie le puedes explicar racionalmente que existen más de 100 figuras impositivas, amén de las cotizaciones sociales, y que con su gran máquina de extracción de rentas la PPSOE consigue levantarte el 70% de todo lo que ganas.
La campaña viene motivada de la creciente desafección hacia los mantras impositivos de la PPSOE. Un 10,8% de la población considera que el fraude es algo consustancial a los impuestos y un 24,9% justifica cierto fraude para salir adelante. Eso se traduce en una economía sumergida del 25% del PIB. No dirán nada de las prácticas mafiosas de la AEAT que han llevado a Ámsterdam & Partners a anunciar una denuncia ante el TJUE. Tampoco les contarán que, año tras año, batimos récords de recaudación empezando por el IRPF que el año pasado (Campaña 2023) recaudó 129.408M€ (+7,6% en recaudación y +9% en retenciones, gracias en parte a no deflactar la tarifa para adaptarla a la inflación). También crecen el IS (+11,5% y 39.096M€), el IVA (+7,9% y 90.541M€, un 30,7% del total), los IE (+6,6% y 22.128M€), el IRNR (+25,4%) y el ISD o el IBI (28,6%) … Con todo, se recaudaron un total de 294.734M€ (+8,4%). En definitiva, que desde 2020 los impuestos recaudados por la AEAT han crecido un 50%, pero el PIB no ha crecido al mismo ritmo. Se trata, por tanto, de una confiscación.
A esos pipiolos nadie les advertirá que el Estado trata de quedarse con todo, que se ceba con los ahorros de familias y empresas y que los continuos récords recaudatorios se consiguen a pesar de que «casi el 63% de las declaraciones presentadas tienen bases imponibles negativas o de cero euros, estando inactivas 403.023 entidades, lo que supone casi una cuarta parte del censo» tal y como advierte el CGE. Se trata, pues, de una confiscación de rentas que hace que los españoles, en su conjunto, sean cada vez más pobres. Una presión fiscal que, aunque les quieran vender lo contrario a los niños, conduce a la destrucción del tejido productivo del país y a la destrucción del futuro de esos mismos niños a los que ahora adoctrinan. Lo más cierto es que cada vez estamos más asfixiados por unas regulaciones excesivas y por unos impuestos exacerbados que, para más inri, no van a donde deberían ir como lo prueba el dinero con el que financian dicha campaña.
Los impuestos para ser ‘buenos’ no pueden resultar confiscatorios (nadie debería pagar más del 30% de lo que gana en conjunto) y deberían ser gestionados de modo eficiente y destinados a los servicios públicos esenciales. Una eficiencia que está reñida con el mastodóntico sector público que asigna mucho peor los recursos que el sector privado y que se ha convertido en el refugio de muchos comisarios políticos de la PPSOE. El resultado es que, a pesar de batir récords de recaudación, el déficit público y la deuda pública no paran de crecer. Luego, se lo están llevando. Del único cambio climático del que te debes preocupar es del que consigue evaporar buena parte de los fondos públicos. ¿Lo ves o no lo quieres ver?
La respuesta frente a este latrocinio institucionalizado por la PPSOE la tienes en tú voto, lo único que no te pueden quitar a riesgo de hacer evidente el autoritario Régimen del 78. Si votas a la PPSOE estás refrendando este sistemita. Si dejas de votar a la PPSOE abrirás una expectativa de cambio. No tengas miedo porque solo podemos ir a mejor, aunque te digan lo contrario. Necesitamos cambiar el régimen para ir a esa República Racional de la que nos hablaba Trevijano donde todo sea más lógico y eficiente. Dónde las pijadas políticas no tengan cabida, dejando sitio a las libertades públicas. Dónde existan límites al poder político en salvaguarda del Pueblo. Sobra adoctrinamiento y falta decencia. No votes a la PPSOE si quieres cambiar las cosas. Otra posibilidad es resignarse, como los vecinos de Milagro, el pueblo de Cerdán, que con sentido común denuncian que «nos hemos acostumbrado a que nos roben y ya está».
