Todas las leyes y regulaciones nacionales de energía renovable se han modificado durante más de 40 años. Así, en los últimos años, las regulaciones de consumo de energía a nivel nacional se han enfocado en eliminar el uso de derivados del petróleo y el uso de energías renovables. Veamos cómo ha evolucionado la normativa asociada a las energías renovables.
Regulación de las energías renovables en España
Esta regulación arrancó en la década de 1980, con una Ley de Fomento de la Minihidráulica (Ley 82/1980, de ahorro energético) para hacer frente a la crisis del petróleo y mejorar la eficiencia energética, reduciendo así la dependencia de los derivados del petróleo.
Ya en la década de 1990, nació el Plan Nacional de Energía 1991-2000, que incentivó la producción de energías renovables y, mediante la Ley 40/1994, del Sistema Eléctrico Nacional (LOSEN), se ha consolidado el concepto de régimen especial.
Así, el Real Decreto 2366/1994 relativo a la producción de energía eléctrica por instalaciones hidráulicas, cogeneración y otras alimentadas por recursos o fuentes renovables, regula la energía eléctrica de régimen especial. Según este RD, la empresa distribuidora más cercana está obligada a adquirir el exceso de energía de las instalaciones de energías renovables siempre que sea técnicamente posible. El precio de venta de la energía se fija en función de las tarifas eléctricas, la capacidad instalada y el tipo de instalación.
La Ley 54/1997, del sector eléctrico, distinguió entre producción en régimen ordinario y producción en régimen especial e identificó el marco económico de remuneración para cada tipo de producción eléctrica.
El Real Decreto 2818/1998 se refiere a la producción de energía eléctrica mediante instalaciones alimentadas con fuentes o recursos energéticos renovables, residuos y cogeneración (luego derogado por el Real Decreto 436/2004) mientras el Real Decreto-ley 6/2000, de medidas urgentes para intensificar la competencia en los mercados de bienes y servicios, incentivó la participación en el mercado de régimen especial, estableciendo la posibilidad de celebrar contratos de compraventa de energía con empresas comercializadoras de electricidad.
Más adelante el Real Decreto 1663/2000 trató la conexión de las instalaciones fotovoltaicas a la red de baja tensión mientras el Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010 derogó el PFER con el objetivo de mantener el 12% del consumo energético de nuestro país a partir de fuentes renovables.
El Real Decreto 314/2006 aprobó el Código Técnico de la Edificación (CTE), que exigía la instalación de sistemas de energía solar en viviendas de obra nueva y, finalmente, el Real Decreto-ley 7/2006, de medidas urgentes en el sector energético, desconecta la variación de las primas del régimen eléctrico medio especial o de la tarifa de referencia.
La normativa sobre el autoconsumo fotovoltaico
Una de las normas que más polémica generó fue el RD sobre autoconsumo, derogado por el RD 244/2019 que establece las condiciones para el autoconsumo fotovoltaico, que completó el marco regulatorio de la RA 15/2018, al eliminar el impuesto.
Este nuevo RD se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del Real Decreto 15/2018, de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los ciudadanos que dispongan de una instalación de autoconsumo.
Los cambios más importantes en este RD fueron los siguientes:
- La energía producida en las instalaciones de autoconsumo estará exenta de impuestos, que se completará íntegramente con el impuesto solar.
- Se afirma el derecho al autoconsumo colectivo.
- Se simplifican los trámites administrativos y técnicos que deben realizar las instalaciones de baja potencia.
- Se elimina el límite de potencia para este tipo de instalación.
- Es posible alquilar techos y / o mantas para que terceros puedan generar electricidad.
