Mientras la Comisión del Parlamento Europeo que visitó España recientemente para estudiar lo que ocurre realmente con ETA y con sus asesinatos sin resolver y que, en el borrador de su informe, ya adelanta que los crímenes terroristas de ETA son «delitos de lesa humanidad» por lo que los considera «imprescriptibles» e insta a que los beneficios penitenciarios vayan ligados a la colaboración en el esclarecimiento de los atentados sin resolver, el PSOE cuestiona dicho borrador y se opone en Europa a que los crímenes de ETA sean considerados como de lesa humanidad. Este es el PSOE en realidad.
El PSOE está maniobrando en las instituciones de la UE para para evitar que se aprueben las recomendaciones de la comisión del Parlamento Europeo que viajó a España para investigar el porqué existen aún 376 crímenes sin resolver de ETA. La lucha exculpatoria del PSOE va en dos líneas: (i) por una parte, se muestran en contra de que los crímenes de ETA puedan ser considerados –según pide esta comisión- “como delitos de lesa humanidad, incluso con anterioridad a 2004, considerándolos imprescriptibles y no amnistiables”, argumentando que tal delito no fue tipificado en nuestro CP hasta 2004 por lo que entienden que no aplica, aunque en realidad lo que quieren evitar es lo que significa tal declaración para sus socios de gobierno: que ninguno de esos delitos puede prescribir con lo que se podrían reabrir todos esos sumarios de los asesinatos no resueltos de la banda terrorista ETA y salpicar a alguno de los dirigentes de ETA-BILDU, socios del gobierno franquenstein del PSOE, y (ii), por otra y respecto a los beneficios penitenciarios y a los “ongi etorri”, defiende que ahora “la administración penitenciaria aplique la legislación vigente” y que, después, sea el legislador –es decir, la ETA-BILDU apoyada por el PSOE- el que cambie la ley vigente. Asimismo, el PSOE quiere eliminar un párrafo de la Recomendación 9 que dice «Instar a las Cortes Generales y al Senado de España a modificar la legislación para, en el marco de la Constitución Española, imponer a los condenados por terrorismo la obligación de colaborar en las investigaciones y esclarecimientos de los atentados terroristas de los que tengan conocimiento». Finalmente, y en lo tocante a los “ongi etorri”, el PSOE considera que nada tienen que ver con el motivo del viaje (los 376 crímenes de ETA sin resolver) y que están tramitando medidas que permitan impedirlos (sin ninguna prisa).
Como es lógico, la Delegación Europea se vio sorprendida por el cambio radical en la política penitenciaria sin que ninguno de los presos de ETA hubiera colaborado en la resolución de los crímenes pendientes, hecho que han querido recoger en sus “recomendaciones” que suponen una enmienda a la totalidad de la política penitenciaria del PSOE y del ministro del Interior, Marlaska, y que saldrán adelante aunque sin la unanimidad que perseguía dicha Delegación que, además, insta a las instituciones competentes a agotar las posibilidades del Derecho Penal para perseguir con “la teoría del autor mediato por dominio” y “como autores intelectuales” a “los líderes de la cúpula de ETA en el momento de la comisión de los distintos atentados no resueltos”, existiendo ya tres causas abiertas en la Audiencia Nacional que investigan a los dirigentes etarras –algunos socios actuales del PSOE- por cuatro atentados: (i) Miguel Ángel Blanco, (ii) la T-4 de Barajas, (iii) Gregorio Ordóñez y (iv) el del magistrado Querol Lombardero.
Los delitos de terrorismo no atacan a la concreta víctima de sus acciones sino que se dirigen contra toda la Sociedad Española por lo que la posición del PSOE de defender a una parte minuscula de esa sociedad (a las 250.000 personas que integra la extrema izquierda abertzale) en detrimento del resto (más de 46M de personas) dice mucho de sus objetivos: lejos de defender el interes general de la Sociedad Española, prefiere defender sus intereses partidistas. Que no te engañen: este es el PSOE. Todo lo que vemos ahora (Sáhara, impuestos, energía, inflación, Deuda y Déficit y Gasto Público, Inmersión lingúistica, etc…) viene por añadidura.
