Los Inspectores de Hacienda del Estado denuncian en su web que el gobierno socialista de la PPSOE ha introducido en el Proyecto de Ley de Función Pública (LFP) dos pequeños párrafos, en la disposición 7ª, que pasan casi inadvertidos, que están redactados de manera deliberadamente deficiente y generalista, que el proyecto se ha tramitado por el procedimiento de urgencia (concluyendo el plazo para alegaciones este miércoles santo) y que, en definitiva, todo esto no puede ser una casualidad. Para los Inspectores de Hacienda del Estado esta maniobra del gobierno socialista de la PPSOE posibilitará que este gobierno cree “una Administración afín, a su imagen y semejanza” durante este Año Electoral ya que la habilitación que persigue durará sólo 6 meses. La disposición de marras autoriza al Gobierno a llevar a cabo, en esos 6 meses desde la entrada en vigor de la ley, “una sistematización de los cuerpos y escalas, atendiendo al principio de especialización, ordenándolos en subgrupos y pudiendo crear, modificar o suprimir los existentes”, esto es, que podrá hacer cualquier cosa dentro de la función pública en esos 6 meses, que podrá reclasificar puestos e incluso crear otros nuevos en función de las necesidades que detecte.
La cosa tiene su guasa porque se trata de una suerte de ventana de actuación y una vez concluidos esos 6 meses volverá a funcionar con normalidad la Ley de la Función Pública de forma y manera que la creación, modificación o supresión de cuerpos y escalas dentro de la Administración sólo podrá realizarse con arreglo al 9.2 LFP que obliga a que esas operaciones se realicen a través de una Ley aprobada por las Cortes. Con esta maniobra, en suma, el gobierno socialista de la PPSOE persigue dos efectos: (i) cerrarle la puerta al posible futuro el gobierno pepero de la PPSOE para que no pueda revertir esos cambios operados durante dicha ventana de 6 meses, salvo que inicie los procesos legales para ello que, sin embargo, difícilmente podrán atacar derechos adquiridos, y (ii) mantener como comisarios políticos a todos aquellos que accedieron por esta puerta de atrás para forzar una acción administrativa en línea con sus políticas cuando ellos estén en el gobierno y para dificultar o entorpecer dicha acción cuando estén los demás.
Los Inspectores de Hacienda del Estado tienen claro que todo esto supone un paso más en la toma de control de la Administración en general y de la Tributaria en particular por parte del Poder Ejecutivo. La maniobra sobre la Administración Tributaria se inició ya con la reciente modificación de los procesos de promoción interna -que desató la primera manifestación de la historia de los Inspectores- para rebajar los conocimientos necesarios para el acceso a dicho Cuerpo de Inspección y con la posibilidad de que los opositores que superen un solo examen puedan ocupar puestos clave como interinos en el Cuerpo de Interventores y Auditores del Estado, que es otra medida que también contempla este Proyecto de Ley. Se trata, en definitiva, de facilitar la entrada de comisarios políticos en la Administración para controlar su acción y que la misma sea siempre amigable con el Poder Ejecutivo. Esas personas que ‘son coladas’ sin respetar los procedimientos de acceso en base a la igualdad, el mérito y la capacidad, tendrán siempre sus posaderas arrendadas a quién ‘los coló’ y responderán, lógicamente, a sus dictados y no al interés general, la objetividad y la Justicia que deberían presidir el actuar de la Función Pública. Es un paso más para conseguir la Dictablanda que persigue, en el fondo, la PPSOE ¡cómo si lo que tenemos encima fuera democrático! Espero que ustedes se den cuenta también de que estamos perdiendo garantías, derechos y libertades a pasos agigantados sin que ningún partido político haga absolutamente nada porque todos están en ese negocio de los imperantes y su séquito. Primero ellos y luego todos los demás. Quieren que esa situación devenga en inamovible y para ello necesitan patrimonializar la Administración. Y lo están consiguiendo. Tomen buena nota y no voten a la PPSOE.
