Hoy, día de las elecciones a la presidencia del Real Madrid Club de Futbol (RM), conviene revisar la gestión de Florentino Pérez (FP) antes de depositar la papeleta en la urna. Y es que, como en cualquier elección, no deberíamos dejarnos llevar por la mayor o menor simpatía del candidato, por ideas preconcebidas, por las campañas publicitarias… sino por la gestión realizada o por realizar por los candidatos. En este caso, tenemos a un FP que se ha encargado de que no pudiese haber oposición mediante trucos estatutarios que lo han mantenido como dictador durante más de 20 años. El resultado: se ha cepillado toda la liquidez que tenía el RM en 2022 (770M€) y ha generado una ingente deuda por culpa de sus malas inversiones tanto en el estadio de nunca acabar como en jugadores caros e inoperantes. Esta es la realidad. Lo demás son cuentos. Frente al mismo, aparece un Enrique Riquelme que quiere regenerar al club poniendo al socio en primer término, exactamente lo contrario de lo que ha hecho FP.
Para muestra un botón: la Memoria de las Cuentas del RM explica que «la disminución de la tesorería respecto al saldo a 30 de junio de 2025 responde, de una parte, al pago de las inversiones, tanto en el Estadio como en jugadores, y de otra, a la naturaleza estacional de los flujos de caja derivados de la actividad operativa del grupo, al concentrarse un importe mayor de pagos en el primer semestre del ejercicio que en el segundo«. Sin embargo, al cierre del primer semestre de la temporada 2022/2023 tenían en caja 328M€, mientras que al cierre de ese ejercicio solo quedaban 253M€. ¿No había menos pagos en la segunda parte del año? El agujero negro está en un estadio en el que dicen haber invertido 1.347M€ cuando, en 2018, FP presupuestó 575M€. Saquen sus propias conclusiones.
Las cuentas de FP son una filfa y no te las puedes creer. Tampoco su gestión que, lejos de cumplir con los ingresos esperados, ha abierto una brecha entre los mismos y el gasto que ha desembocado en una deuda pantagruélica que pasa de los 1.300M€ y puede acercarse a los 2.000M€. Algo que nunca sabremos porque sus cuentas son tan transparentes como las de Pedro Sánchez. Al igual que éste, ha convertido al Real FP en una agencia de colocación con más de 1.200 empleados de los que 50 están por encima del millón de euros de remuneración amén de los jugadores. ¿Cómo te quedas? El dinero se despilfarra a raudales y la gente de FP lo celebra.
La mala gestión de FP está detrás de su deseo de ponerle ruedas a los activos valiosos del RM –por eso Riquelme habla acertadamente de privatización– que se traducen en la venta de un 5%, de un 10% o de lo que toque o quiera el dictador para sujetar tanto la deuda como unos costes financieros desorbitados por culpa de una ‘remodelación’ que se ha ido a más de 1.700M€. Traducción: la mala gestión de FP ha hundido económicamente al RM y los cuentos actuales del octogenario FP son palancas como las del FCB para tapar lo que está pasando. Esas palancas pasan necesariamente por la venta y privatización de los activos más valiosos del club que, paralelamente, perderán los socios. Los únicos ganadores serán los socios… ¡de FP!, capitaneados por un Anas Laghrari en la sombra que, lejos de ser el fenómeno que nos pinta la prensa afecta, está también detrás de este desaguisado.
En definitiva, el socio racional enfrenta hoy una decisión entre la oscura dictadura de FP y la democracia transparente que podría traer Enrique Riquelme. El cambio merece la pena, aunque no funciones como en 1982 con la PPSOE. Como ocurre con la política, el día de la votación es el único día en que puedes hacer algo frente a cosas como la evaporación de la tesorería, fichajes incomprensibles, dictadura de los jugadores, la agencia de colocación de FP, etc… Cosas que no han caído del cielo, sino que son fruto de las malas decisiones de FP en los últimos seis años que han dejado al RM económicamente desestabilizado y hecho unos zorros deportivamente. En cualquier caso, Enrique Riquelme acierta al señalar que las copas de Europa cosechadas, “no le dan derecho a vender el club». Eso es lo que tiene delante el socio racional. El socio creyente ya ha votado por FP, a pesar de que votar por FP es igual que votar de nuevo a Pedro Sánchez. Tú sabrás.
