El TSJ de Galicia acaba de fallar contra la AEAT por identificar cualquier tipo de incumplimiento con una ‘voluntad de defraudar’ en el contribuyente exigiendo que para imponer cualquier tipo de sanción deberá antes probar la culpabilidad del mismo. En palabra de la Sala «no todo incumplimiento de la normativa es suficiente para atribuir al contribuyente un ánimo incumplidor«.
El TSJ de Galicia advierte que ésta es una práctica automatizada en la AEAT que hurta a los contribuyentes el «derecho al error«. Según la sentencia, «la culpabilidad es un elemento fundamental de toda infracción tributaria pues la responsabilidad no es objetiva, de modo que siempre ha de concurrir el elemento subjetivo» y debe ser la AEAT quien motive la existencia de esa ‘intención de defraudar’. La Jurisprudencia, tanto del TS como del TC, establece claramente que la actuación de los contribuyentes se presume de buena fe y, en consecuencia, la carga de la prueba acerca de esa culpabilidad reside en la AEAT porque el contribuyente no está obligado a demostrar su inocencia. Por eso rechaza la imputación automática y automatizada de infracciones, con sus correspondientes sanciones pecuniarias, por parte de una AEAT que ve ‘intención de defraudar’ en todas y cada una de las actuaciones del contribuyente sin justificar nada en absoluto.
En el caso analizado, un contribuyente recurrió el fallo del TEAR de Galicia que le sancionaba por las declaraciones del IRPF de los ejercicios 2014 al 2016 por una falta de ingreso de 208.000€ a la que sumaban una multa de 73.000€ cuando él defendía que nunca tuvo intención de defraudar. En el proceso, hasta la Abogacía del Estado reconoció que se trataba de una operación muy compleja desde el punto de vista tributario. Para la AEAT, el contribuyente había declarado incorrectamente las ganancias patrimoniales derivadas de la venta de las participaciones de una sociedad de las que era titular junto a su esposa. El contribuyente aceptó la regularización, pero recurrió la sanción.
La maquinaria de terror fiscal en que la PPSOE ha convertido a la AEAT trae estas cosas: interpretaciones a favor de la AEAT –cuando no interpretaciones ad hoc– y responsabilidad objetiva de los contribuyentes. Así han conseguido recaudar vía sanciones casi 30.00M€, 7.000M€ más en 2022 respecto del 2021. Este nuevo ‘Derecho al Error Tributario’ es una figura a tener en cuenta, sobre todo ante la prolija y compleja legislación tributaria.
