He tratado el tema de la educación con profusión en este blog (ver entradas ‘La DANA de la mala educación’, ‘La reforma que sí necesita la educación en España’, ‘Réquiem por el sistema educativo’…). Hoy vuelvo sobre el mismo ante el debate abierto por el aparato del gobierno –otra de sus cortinas de humo—sobre Universidades Públicas frente a Chiringuitos Privados. Otra vez el mantra de hombre rico, hombre pobre, como en la serie. No obstante, es un debate que siempre viene a cuento. No se trata de hablar de títulos buenos y títulos malos, sino del conocimiento y su gestión. Sin embargo, el gobierno habla de requisitos administrativos, como la experiencia docente e investigadora, o de requisitos financieros o de las relaciones con otras universidades o empresas del sector. De eso va el nuevo RD de Creación, Reconocimiento y Autorización de Centros Universitarios. De eso, y de controlarlo todo a través de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación) que deberá dar su plácet para la puesta en marcha de cualquier nuevo centro, digan lo que digan las CCAA.
De lo que nadie habla es de Conocimiento. Tampoco de la Libertad de Cátedra, del 20 CE, que está en íntima conexión con la Libertad de Enseñanza y con la Libertad de Expresión. De eso no hablan porque a la PPSOE en este país le van sobrando, cada día más, las Libertades Públicas. No hablan de conocimiento, ni de cómo transmitirlo y mucho menos de cómo fomentarlo. Persiguen la colectivización del sistema, con poquito conocimiento y, sobre todo, sin pensamiento crítico, para que nadie pueda pensar diferente ni hacerse preguntas de ningún tipo. Quieren seguir distribuyendo su NODO EDUCATIVO que se resume de la siguiente manera: todo va cojonudamente y por eso, pase lo que pase, sigue votando a la PPSOE. Es muy democrático porque puedes elegir. Lo que no quieren es que adviertas que son lo mismo. Así que ellos siempre ganan mientras tú, angelito, siempre pierdes.
El conocimiento hace tiempo que se separó de los centros educativos. De todos: de los universitarios y, sobre todo, de los no universitarios. Ahora es prácticamente imposible que alguien, previamente adoctrinado por nuestro Servicio Público de Educación, se desarrolle como una persona libre y plena. La rebaja de contenidos y de estímulos, la nefasta metodología y, sobre todo, ese desánimo colectivo al que conduce que puedas pasar de curso sin saber nada, pasan factura. El Servicio Público de Educación no fomenta el conocimiento profundo, ni te dice que no aprenderás nada sin esfuerzo, ni trabaja la diversidad ni el pensamiento crítico. Antes al contrario, es un cóctel imbebible de cero esfuerzo, conocimiento pírrico, pensamiento acrítico y una desidia sin fin. El daño viene de atrás. Casi del principio, porque tus padres, antes que tú, también fueron adoctrinados. El sistema educativo debería estar dirigido y alimentado por profesionales del sector privado que llevaran a las aulas su pasión por el conocimiento, su pasión por avanzar, su pasión por mejorar día a día para ser competitivos. Debería fomentar el talento, las ideas y la superación, implementando los métodos más novedosos y funcionales para conseguirlo. Sin embargo, está dominado por un personal adocenado y asfixiado por reglas y contenidos diseñados por políticos que solo miran por su supervivencia y totalmente alejado del sector productivo.
Hay que poner el conocimiento sólido de todo lo importante en el centro del sistema. Y hay que estimular y guiar a los alumnos para que encuentren su camino y satisfacción desarrollando todo su potencial. Seguimos manejando métodos y programas del siglo XIX y así nos va. Después, para más inri, quieren que el que no sabe hacer la o con un canuto y el ingeniero informático sean iguales y cobren el SMI. Una ecuación que no funciona porque, si el esfuerzo no se remunera, nadie se esforzará. El sistema actual está diseñado para fabricar analfabetos a los que luego poder extraer sus rentas. Por eso no hablan de conocimiento: porque no les interesa que sepas nada, para que luego no puedas pensar en nada. Ciertamente, muchos de los centros actuales son chiringuitos educativos públicos y privados. Se libran pocos. Sin embargo, la PPSOE no va a cambiar nada de esto. Les interesa su pervivencia. Si quieres cambiar esta situación tendrás que cambiarla tú, empezando por dejar de votar a la PPSOE. Apuesta por el conocimiento. Rechaza los títulos facilones y a los centros que los expiden. Si no lo haces, todos vamos a pasarlo muy mal. Dale una vuelta.
