Hoy celebro que el conocido ex motociclista Sito Pons acaba de derrotar a la AEAT en los tribunales. La sentencia del TSJ de Cataluña (TSJC), que ratifica otra anterior de la AP de Barcelona de 2022, le absuelve de nada menos que de seis delitos para los que el MF –siempre tan proporcional– pedía 24 años de prisión y más de 12M€ por no tributar en España entre los años 2010 y 2014. La sentencia confirma que, en el periodo analizado y debido a su profesión estuvo más de 200 días fuera de España, viajando por circuitos de todo el mundo, y que además, de 2010 a 2012, tuvo su residencia fiscal en Mónaco y que, en 2013 y en 2014, la tuvo en UK.
La AEAT sigue jugando la carta de la residencia fiscal para hacer tributar bien a los españoles que se sabe que están fuera de España, bien a los extranjeros que se sabe que están en la órbita española. Se trata, las más de las veces, de una estrategia prospectiva y prevaricadora que cada vez cuela menos en los tribunales. En este caso, el MF solicitó “la anulación de la sentencia, devolviendo la misma al tribunal de instancia para que, con otra composición diferente, se repita de nuevo el juicio o bien, subsidiariamente, sin repetición de juicio, se anule la sentencia y se ordene a los magistrados de instancia que dicten nueva«. Frente a esta pretensión, el TSJC ha sentenciado que «puede o no compartirse la valoración realizada por el tribunal a quo, pero encontrándonos ante una sentencia absolutoria, no encontramos los déficits que permitirían su anulación«, para confirmar la sentencia de instancia que reconoció que la Administración Pública no logró probar su acusación de que el motociclista había vivido en España durante más de 183 días en cada uno de esos periodos.
El TSJC añade que “en muy contadas ocasiones e incluso en algunos de dichos seguimientos albergaron serias dudas en cuanto a que la persona vigilada fuese realmente el Sr. Pons, al efectuar seguimientos de vehículos que bien pudieran ser conducidos por otra persona, como alguno de los hijos del Sr. Pons«, destacando como, concerniéndole a la AEAT la carga de la prueba “sobre el hecho concernido, no ha cuidado de aportar como testigos ni a los pilotos, ni a los mecánicos, ni a los patrocinadores para que adverasen ante el tribunal el lugar donde se formalizaron sus contratos y donde se desarrolló su contenido«.
Llueve sobre mojado en este asunto de la residencia fiscal inventada por la AEAT y se van acumulando las derrotas de una AEAT que, sin embargo, nunca responde por sus prácticas mafiosas. Sito Pons es el último de una larga lista de motoristas que le dan sopas con honda a la AEAT, como Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo o Sete Gibernau, amén de otros artistas y deportistas, sin que el asunto haga reflexionar al resto de poderes para frenar, de una vez por toda, el acoso de la AEAT a todos los ciudadanos. Basta ya.
