En este blog nos hicimos eco del atropello tributario que representaba el ‘Caso de las viudas de Orcasitas’ (ver entrada ‘Ojito con las subvenciones’) que denunciaron la persecución sufrida a manos de la TGSS para que devolvieran el llamado complemento de mínimos de la pensión de viudedad por haberse beneficiado de unas subvenciones que, además, nunca pasaron por sus bolsillos, al tratarse de unas ayudas para la rehabilitación de edificios que, en su día, solicitó y tramitó la Comunidad de Propietarios (CP). Algo que no tenía ningún sentido “ya que debería atenderse a la finalidad de cada ayuda antes de gravarla con impuestos y de contabilizarla como renta. Otro ejemplo más para que tomen conciencia de que lo del gobierno solo es propaganda”.
Ahora, el TS (STS nº 56/2026, de 21.01.26, de la Sala de lo Social para unificación de doctrina) establece que las subvenciones concedidas a la CP para efectuar reparaciones no pueden computar para cobrar el Ingreso Mínimo Vital (IMV). De esta manera, el TS extiende al IMV el mismo criterio aplicado en varias STS de 2023 y 2024 al complemento de mínimos de las pensiones de jubilación, vamos al ‘Caso de las viudas de Orcasitas’. Aquí, en el caso analizado, una beneficiaria del IMV vio suspendida dicha prestación al computar como renta una subvención para arreglar la fachada de la CP e imputársela personalmente en proporción a la participación de su vivienda en dicha Comunidad. Sin embargo, ahora, la STS, extendiendo el criterio aplicado antes al complemento de mínimos de las pensiones de jubilación, tiene en cuenta la distinta finalidad de unas ayudas y otras –unas tratan de paliar una situación de necesidad y otras el sostenimiento de los edificios—para acertar con la conclusión de que no se pueden vincular ni computar como renta.
Muy distinto a ese acertado criterio jurídico, es el problema que tenemos en España con los subsidios. Vivimos en una España subsidiada que solo sirve para mantener a la PPSOE en el poder. Compran votos. El resultado es que todos somos cada vez más pobres… menos ellos. La PPSOE se enriquece con las ayudas porque a cambio hacen lo que les da la gana. Compran tú silencio. Ese IMV, por ejemplo, en datos del Ministerio de Seguridad Social, alcanza en el primer mes de 2026 a «798.312 hogares en los que viven 2.441.675 personas«, un 19% más que un año antes. Una ‘Fiesta de la PPSOE’ que pagamos todos: desde su creación en 2020 hasta enero de 2026 nos ha costado la friolera de 18.865M€. Reflexiónalo.
