El Congreso de los Diputados ha lanzado un proyecto de ley para mejorar las pensiones de los mutualistas, es decir, las pensiones de aquellos profesionales colegiados que optaron conscientemente por cotizar en sus respectivas mutualidades de abogados, procuradores, ingenieros, médicos o arquitectos, en lugar de hacerlo en la Seguridad Social. Lo hicieron por una única razón: porque era mucho más barato que hacerlo en el RETA y ahora, cuando ven la pensión que les queda, ponen el grito en el cielo y piden al Estado que les dé –porque es un regalo a costa de todos– una pensión completa. Entonces, algunos, aunque éramos pequeños, cuando nos dieron la oportunidad de elegir, optamos racionalmente por el RETA a sabiendas de que lo barato sale caro.
Esta nueva iniciativa legislativa es otro atropello a la racionalidad. Los 38 años de ‘aportaciones’ a la mutualidad que piden no suponen ni 15 años de ‘cotización’ a la SS porque la cuota de la mutua era aproximadamente una tercera parte de la del RETA. Luego, complementarles para acercarlos a la pensión mínima de 1.200€ mensuales supondría triplicarles por arte de birlibirloque la pensión ya las aportaciones reales dan para una pensión media de 450€ mensuales. Lógicamente –solo faltaba– se les obliga a trasladar el capital acumulado en la respectiva mutua a la TGSS. No obstante, hasta que no se publique el reglamento correspondiente, no se sabrá si ese traspaso se tiene que verificar ahora mismo o cuando llegue el momento de la jubilación.
Los políticos se defienden señalando que no se les va a garantizar la pensión mínima que les hubiera correspondido si hubieran cotizado en el RETA, pero lo cierto es que se les quiere acercar mucho. La pensión final estará en función de los ‘años rellenados’ con el capital de la mutua. Las asociaciones de mutualistas reclamaban una conversión ‘1×1’, es decir, equiparar un año aportado en la mutualidad como un año cotizado en la Seguridad Social. Sin embargo, como todos son muy conscientes de que los mutualistas abonaron cuotas muy inferiores a las del RETA, no se les va a reconocer ese 1×1 que hubiese sido ya para nota.
Esa ley pasa ahora al Senado para continuar con su tramitación. Además, permitirá que cualquier persona que haya cotizado en una mutualidad pueda pasarse a la SS, independientemente de que esté en activo o jubilado. Un tema a seguir porque cualquier mejora de la pensión actual de los mutualistas –que se mueve entre los 300 y los 700€ mensuales– será un regalo con el dinero de todos a quienes optaron por lo barato. Un regalo puro y duro porque obtendrán una pensión para la que nunca han cotizado. En definitiva, supondrá incorporar más subsidiados a un sistema que hace aguas y, por lo tanto, cada euro debería quedar explicado con pelos y señales.
