La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS ha inadmitido el recurso de casación presentado por el Real Madrid contra la sentencia del TSJ de Madrid en relación con la celebración de espectáculos en el estadio Santiago Bernabéu. El asunto arranca cuando la Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu interpuso un recurso contencioso contra la desestimación presunta de su solicitud por parte del Ayuntamiento de Madrid al entender que tanto el Plan Especial de mejora del medio urbano del estadio Santiago Bernabéu como las diferentes licencias otorgadas con motivo de la reforma de ese estadio no amparaban la celebración de conciertos musicales en el mismo.
El asunto escaló al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 31 de Madrid que, por auto de 25.06.25, inadmitió el recurso vecinal al considerar que el acto recurrido no era susceptible de impugnación y que el Ayuntamiento, a través de la Agencia de Actividades, había contestado la consulta señalando que la competencia para autorizar dichos espectáculos extraordinarios le correspondía a la Comunidad de Madrid. El auto fue apelado y el asunto escaló a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Madrid que dictó sentencia (14.11.25) estimando la apelación vecinal y señalando que dicho Juzgado debía hacer admitido el recurso y entrado en el fondo del asunto. Esa sentencia fue recurrida en casación por el RM y su inadmisión por el TS devuelve el asunto al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 31 de Madrid que tendrá que decidir sobre la desestimación presunta de la consulta planteada al Ayuntamiento de Madrid por dicha Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu.
El fondo del asunto aún por resolver radica en si el RM de FP tiene o no licencia para celebrar conciertos dentro del estadio Santiago Bernabéu. Los vecinos sostienen que las licencias y el planeamiento urbanístico del estadio no amparan la celebración de conciertos musicales. No obstante, el RM se esfuerza por confundirlo todo para dar apariencia de legalidad a sus actuaciones. En ese sentido, han aprovechado una sentencia de la AP de Madrid en un procedimiento penal donde se declaró, en relación con los ruidos generados por los conciertos celebrados entre abril y septiembre de 2024, «de forma clara y categórica que ni José Ángel Sánchez Periáñez, director general del club y miembro de su Junta Directiva, ni Real Madrid Estadio S. L. son responsables de ilícito penal alguno en relación con los conciertos celebrados en el estadio Santiago Bernabéu«, archivando dicha causa penal por delito medioambiental al entender que el RM se limitó a alquilar la instalación, sin intervenir en la producción técnica de los conciertos ni en la gestión del sonido, por lo que la responsabilidad sobre el volumen del sonido y el cumplimiento de los límites acústicos corresponde a las empresas promotoras de los conciertos, encargadas de organizar y ejecutar cada evento.
No hay que confundir los procedimientos contenciosos con la responsabilidad penal por los ruidos. El RM los confunde a propósito para que el gran público crea que van ganando cuando en realidad va perdiendo. Florentino se ha saltado la normativa a la torera como hace siempre, empero esta vez los vecinos han puesto pie en pared. El resultado práctico es que ninguna promotora de conciertos va a alquilar el estadio hasta que todo esto quede aclarado –las licencias y los límites acústicos– por lo que esa parte del plan de negocio del RM queda paralizada sine die. Entretanto, la Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu volverá al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 31 de Madrid para defender una realidad incontestable: que en la licencia que obtuvo el RM en 2019 para las obras de reforma de su estadio no se plantea la opción de utilizar el estadio para otro uso distinto que la celebración de encuentros de fútbol, de modo que para poder celebrar otros eventos sería necesaria la correspondiente autorización, para cada caso concreto, de la CCAA de Madrid. Los espectáculos que está dando FP a todos los niveles engrosarán los capítulos más chuscos y groseros de la villa y corte. Al tiempo.
