El Gabinete Técnico del TS ha emitido un primer informe sobre el Decreto-Ley aprobado esta semana por el Desgobierno Comunista para que se puedan recurrir las previsibles restricciones que adopten las CCAA ante el fin del Estado de Alarma este próximo domingo 09.05.2021 (00:00 horas) denunciando tanto la «insuficiencia» de las medidas adoptadas para regular esta nueva fase como la «inadecuación del rango de la norma empleada«, atendido que con ella se pretenden regular cuestiones que afectan a Derechos Fundamentales.
Asimismo, denuncian «el problema de la constitucionalidad de la posición institucional en que se viene a situar a los tribunales de justicia, como una suerte de copartícipes ejecutivos en el proceso de adopción de medidas administrativas, al modo de las competencias administrativas compartidas» recordando que en un reciente Auto de 24.03.2021 el TS ya precisó que contra las decisiones de los TSJ y de la AN que rechazaban o autorizaban las medidas sanitarias «no cabía recurso de casación«. Por eso y aunque dicho Decreto-ley indica que el TS «fijará doctrina» con estas resoluciones, «ha de tenerse en cuenta que eso puede no ocurrir» puesto que al prescindir del trámite previo para determinar si concurren los requisitos legales para admitir el recurso, es más que probable que la Sala de lo Contencioso-Administrativo declare su inadmisibilidad “por eso o porque no hay interés casacional«, no entrando en el fondo del asunto.
Además, plantea serias dudas acerca de la posibilidad real de poder cumplir con los plazos establecidos (resolución en unos ocho días, sumados los tres de traslado a las partes) ya que «si, como es de temer, se multiplica la litigiosidad en esta materia, resultará muy problemático resolver los recursos en tan breve plazo, habida cuenta que al Tribunal Supremo accederán, probablemente en fechas coincidentes, recursos procedentes de cualesquiera tribunales inferiores de este orden jurisdiccional contencioso-administrativo» ya que el Decreto-ley habilita a la Administración General del Estado (AGE) a recurrir, «si el objeto de la autorización o ratificación hubiera sido una medida adoptada por una autoridad sanitaria de ámbito distinto al estatal, en cumplimiento de actuaciones coordinadas en salud pública declaradas por el Ministerio de Sanidad, en su caso previo acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud«.
Con este panorama de vacío legal e inseguridad jurídica propiciado por el Desgobierno Comunista tras los muchísimos meses de Estado de Alarma, las distintas CCAA perfilan sus estrategias legislativas “para contener el coronavirus” en lugar de centrarse en lo sanitario atendido que la Ministra de Sanidad no ha propuesto absolutamente nada limitándose a comentar que el Estado de Alarma, conforme aparece regulado en la Constitución, está previsto «para situaciones excepcionales, no para que permanezca sine die en el tiempo» por lo que las medidas que podrán adoptar serán únicamente las relacionadas con los horarios, aforos, distancias de seguridad, etc… sin poder instaurar de nuevo el toque de queda, medidas que a juicio de la Ministra –otro portento socialcomunista- «son suficientes para mantener el virus a raya«. ¿Entonces para qué declararon primero y prorrogaron después un Estado de Alarma que con sus restricciones ha destrozado nuestra maltrecha economía?
El cachondeo está asegurado porque el TSJ de Baleares, pasando de la Ley y de los Hechos concretos, ya ha anunciado que va a autorizar las medidas aprobadas ayer por la CCAA aprobando anticonstitucionalmente unas limitaciones a los Derechos Fundamentales para controlar la pandemia sin habilitación legal para ello como son el mantenimiento del toque de queda (de 23:00 a 6:00) y la limitación de reunión (6 personas). Otras CCAA como Galicia y Valencia ya han anunciado parecidas limitaciones anticonstitucionales por lo que con el TC desaparecido veremos lo que da de sí el TS ante un escenario de 17 modelos distintos provocado por el Desgobierno Comunista aturdido aún por su debacle en las Elecciones del 4M en Madrid donde la gente gritó ¡Libertad!
