FUNCAS, en su reciente informe sobre el Impacto de la inflación sobre el IVA soportado por los hogares, pone de manifiesto una realidad incontestable: que la inflación además de restarle poder adquisitivo a todos los ciudadanos está disparando la ya de por sí elevadísima factura fiscal que éstos tienen que atender. Concretamente sobre el IVA señala que la factura fiscal media anual ha aumentado desde los 2.592€ de 2021, pasando por los 2.855€ de 2022, hasta los 3.695€ que se prevén para 2023 y casi la mitad de ese aumento se debe íntegramente al efecto de la inflación.
También recoge importantes diferencias en función del gasto medio de cada familia: desde los que tienen un gasto ajustado promedio de 6.070,60€/año, que soportaron 671,30€ de IVA en 2022 (un 11%), hasta los que tuvieron un gasto ajustado medio de 62.500€/año que soportaron 7.256,20€ de IVA en 2022 (otro 11%). Para un gasto ajustado a la renta media existente en España en 2022 (32.300 euros), calculan que pagará en IVA unos 3.695€ (ese 11%), frente a los 3.287€ de media del 2022, lo que nos dice (i) que la cuenta presupuestaria macro del gobierno es del 11% de media sobre cada consumidor y eso es precisamente lo que nos saca a cada uno de nosotros con el IVA: el 11% de nuestro gasto, y que (ii), aunque los porcentajes se mantienen, la recaudación aumenta (400€ de media por consumidor respecto a 2022) por el efecto de la inflación.
Curiosamente, FUNCAS detecta diferencias por CCAA y señala que la que tiene mayor carga impositiva acumulada es Navarra, a la que siguen Galicia y Murcia. Al otro extremo, las CCAA con menor recaudación promedio son Canarias, Valencia y Cataluña.
En definitiva, que un 11% de lo que gastas a diario se lo lleva el Estado. Amén del resto de impuestos. Sólo con el IVA ya habrías cumplido de sobra con el antiguo diezmo. Reflexiónalo.
