La escalada de impuestos ha puesto ahora el foco en las SOCIMIS (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario). El pacto fiscal alcanzado entre el PSOE y SUMAR tiene como uno de sus objetivos suprimir el régimen fiscal especial que se les aplica a estas sociedades: tributan al 0% en el IS siempre y cuando repartan como dividendos entre los accionistas al menos el 80% de sus beneficios que entonces tributarán en sede del accionista ora en el IS ora en el IRPF.
El objetivo es que todas esas sociedades inmobiliarias vayan al tipo normal del IS (25%). Un cambio que alterará no solo todas las estructuras internas de esas compañías sino su valor y el de sus dividendos al introducir, de repente, ese gravamen del 25%. Esta es la seguridad jurídica que ofrece nuestro país y el motivo por el que cada día se van más compañías a otras jurisdicciones más benevolentes y seguras.
El desenlace de este asunto no lo veremos hasta que lleguen los PGE 2025 y se apruebe dicho cambio en el Congreso. Dependerá, de nuevo, de los intereses en este sector de los partidos tribales que juegan a crear un paraíso fiscal en sus territorios y a embarrar todos los demás.
El desgobierno Sánchez tratará de vender esta medida recurriendo, como siempre, a que con dicha recaudación extra van a construir viviendas asequibles. Un jamón. Ni lo van a hacer, ni van a recaudar mucho extra porque, en cuanto traten de meterles la mano en el bolsillo a las grandes SOCIMIS, volarán a otros países. Se quedarán únicamente las más pequeñas cuyo nivel de beneficios no dará para hacer ni un solo bloque. Otro exitazo, vamos.
