El 20 CE establece como Derecho Fundamental de todos los españoles el poder “comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión” y garantiza que “el ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”. Sin embargo, nuestro querido Congreso de los Diputados y las Diputad@s y les Diputades aprobó el día 02.09.2025 una normativa para regular el ejercicio del periodismo en la cámara donde establece que no se acreditará a medios que tengan menos de diez trabajadores, ni tampoco a los canales de YouTube, a las cadenas de televisión de difusión digital, las ediciones digitales de medios de comunicación tradicionales, a las webs agregadoras de contenidos y a quienes trabajen o colaboren con los equipos de comunicación de partidos políticos.
Además de la necesidad de acreditación para ejercer la labor periodística en el Congreso, la nueva norma concreta los espacios a los que pueden acceder y la actividad que puede ejercer cada representante de los medios acreditados y, por supuesto, regula también un procedimiento sancionador. La norma, a partir de lo anterior, se vuelve totalmente ridícula al establecer las siguientes limitaciones adicionales: (i) solo los operadores de televisión podrán realizar grabaciones en vídeo dentro de la Cámara; (ii) los redactores no podrán tomar imágenes en ningún caso, aunque sí registrar audio con dispositivos de grabación; (iii) los reporteros gráficos no podrán grabar vídeos, y (iv) con carácter general se prohíbe cualquier tipo de captación de imagen o sonido dentro del recinto parlamentario que vulnere la intimidad personal o el secreto de las comunicaciones. En particular, rematan, los reporteros gráficos y operadores de televisión se abstendrán de captar imágenes de los dispositivos electrónicos personales de los miembros de la cámara y del gobierno o del contenido de cualquier documento que los mismos empleen en el curso de las sesiones parlamentarias. ¡Pero si todo debería ser público! ¡¿Para qué entonces están tramitando una nueva ley de transparencia?!
Esta maravilla ha sido aprobada por la mayoría de la Mesa del Congreso (PSOE y SUMAR) y, a mayor abundamiento, exige que las entrevistas o la petición de declaraciones solo se harán cuando el periodista acreditado cuente con el permiso de la persona entrevistada para evitar las preguntas sorpresivas y los ‘seguimientos’ a las puertas del Congreso. El objetivo final no es sancionar conductas impropias o fuera de tono o de lugar, porque eso ya lo permitía el reglamento de la cámara, sino que la Mesa decida qué medios y qué periodistas pueden preguntar y cuales no podrán hacerlo nunca. Entonces, ¿qué creen que preguntarán a los políticos a partir de ahora? Van a masajearlos a fondo para luego contarnos lo buenos que son en el NODO.
Este camino antidemocrático comenzó hace muchos años pero en esta legislatura de Sánchez abochornada por una corrupción que bate récords se ha acelerado sobremanera. Primero, con la persecución a los youtubers, con la aquiescencia del conjunto de la profesión, después con las ruedas de prensa sin preguntas e incluso sin periodistas –ver para creer–y ahora ya descaradamente cortándole las alas a la Prensa, al Cuarto Poder, desde la sede del Poder Legislativo cuando, para más inri, se trata de la res pública. La Mesa del Congreso señalará a partir de ahora quién puede ejercer de periodista en el Congreso y quién no, lo que se traduce en la restricción de lo que se puede preguntar y a quien. ¡Esta es la falsa democracia de la PPSOE! Más claro el agua. No contentos con tenerlos ya apesebrados a base de subvenciones y publicidad institucional, la PPSOE va más allá y se carga directamente el 20 CE desde la Mesa del Congreso.
La pregunta ahora es ¿quién acudirá al Tribunal Constitucional siquiera para rellenar el expediente? Lo que está claro es que si nos quitan la libertad de prensa pueden quitarnos cualesquiera otras libertades. El Pueblo no pinta nada porque la PPSOE no lo respeta. Estos tíos se han situado por encima de nosotros para hacer lo que les viene en gana en su exclusivo beneficio. La Ley y la Constitución –que para eso está—les hacen llagas y están determinados a sustituirlas por su voluntad. Esto ya lo hemos visto antes y acabó muy malamente. ¡Líbrense de la PPSOE antes de que ella se libre de ustedes!
