El Tribunal Supremo anuncia el fallo del ‘Caso del FGE’, Álvaro García Ortiz, al que condena a dos años de inhabilitación como autor de un delito de revelación de secretos, más multa de 12 meses a razón de 20€/día (7.200€), más una RC de 10.000€ a favor del perjudicado, González Amador, más las costas del procedimiento, absolviéndole del resto de las acusaciones. El TS resuelve por 5 votos frente a 2 la responsabilidad penal del FGE con una STS histórica de la que aún se desconoce su texto completo.
El FGE pierde a pesar de contar a su favor con todo el aparato del Estado: desde un gobierno presionante, pasado por la propia Fiscalía reconvertida en defensa, hasta la Abogacía del Estado que han protagonizado un espectáculo propio de un régimen bananero. A pesar de todo, el TS ha tenido claro que el FGE estuvo detrás de la filtración de los correos electrónicos intercambiados por el MF de Madrid y la Defensa del novio de Ayuso para intentar alcanzar un acuerdo de conformidad. En esos correos, el FGE como comisario político del PSOE vio la oportunidad de hacer daño a la presidenta de la CCAA de Madrid, y con ella al PP, y se los facilitó a los ‘medios de partido’, en este caso a la SER, EL PAÍS, EL DIARIO, LA SEXTA…, que los colgaron inmediatamente en portada. Los colgaron tan rápido que al FGE no le dio tiempo a borrar el rastro.
En este sentido, la UCO acreditó que el FGE tuvo un «dominio a todos los niveles» de la filtración de marras, procedió al borrado de sus mensajes el mismo día en el que el TS le imputo ese delito de revelación de secretos, después cambió de móvil alegando motivos de seguridad y, finalmente, la Fiscal Superior de Madrid, Almudena Lastra, relató como en la mañana del 14.03.24, cuando ya se había publicado el contenido de esos correos, mantuvo la siguiente conversación telefónica con el FGE: “¿Has filtrado los correos? Entonces me dijo que eso ahora no importa, pero a mí eso sí que me importaba. Eso se me quedó grabado en el alma”.
La filtración tuvo lugar con fecha 13.03.24 apenas unas horas después de que EL MUNDO publicase una información que apuntaba a que el MF había ofrecido el pacto a González Amador y el aparato político del PSOE consideró que había que desmontarla «para ganar el relato» y para ello primero filtró la noticia hecha a los ‘medios de partido’ y, al día siguiente, publicó una nota de prensa con todos los datos para respaldar su versión de los hechos a pesar de que con ello se vulneraban los derechos fundamentales de un ciudadano ajeno por completo a la política. El propio Juan Lobato, ahora senador del PSOE, declaró que el día 14.03.24 recibió un mensaje donde se le proponía usar el correo filtrado contra Ayuso en la CCAA de Madrid porque en el mismo su novio reconocía dos delitos fiscales. Prudentemente, al dudar de un ‘origen lícito’, prefirió guardárselo para mejor ocasión.
La resolución, pendiente de redacción, surtirá efectos a partir de su notificación en legal forma. Cabe un recurso de amparo ante el TC previo incidente de nulidad ante el TS, pero pintan bastos. Veremos que dice la STS.
