En 2025, JxCat presentó una proposición no de Ley que decía textualmente: «El Congreso de los Diputados insta al presidente del Gobierno español a considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la Constitución, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa». Proposición que contó con los votos favorables de SUMAR y PSOE que conforman la mayoría en la Mesa del Congreso. Ahora, en 2026, JxCat vuelve a hacer una proposición similar —considerar la oportunidad de convocar elecciones ante la inacción del gobierno– empero el PSOE y SUMAR votan en contra para bloquearlo en una Mesa convocada de urgencia, por teléfono y sin el preceptivo informe de los letrados de la Cámara. La Mesa impide, por 5 votos a 9, que esa iniciativa llegue al Pleno.
Francina Armengol tiraba rápidamente de los letrados de la Cámara Baja para telefonear a los nueve miembros de la Mesa y pedirles que votaran a favor o en contra de admitir a trámite las enmiendas de JxCat contando únicamente con su convicción personal, ya que no existía el informe que resulta preceptivo en estos casos. De esta manera, el voto en contra de cinco miembros de la Mesa ha conseguido desactivar la iniciativa de JxCat, yendo en contra del criterio que emplearon en 2025. La fórmula admitida entonces, ahora ya no vale y se rechaza. No hay argumentos jurídicos ni doctrinales porque no existe informe de los letrados de la cámara. Se trata unicamente de voluntad política para que determinadas cosas no puedan debatirse en el Congreso. Extremo que evidencia, una vez más, que lo que tenemos es un ‘derecho de estado’ para que el gobierno pueda hacer lo que le interese en cada momento. Hablar de democracia en España no deja de ser una ensoñación más.
El PP se ha limitado a presentar una queja y un escrito de reconsideración ante la Mesa, pero JxCat va mucho más allá y anuncia que llevará a Armengol y a los miembros de la Mesa que votaron en contra ante el Tribunal Constitucional por impedir que el Congreso se pronuncie sobre la oportunidad de un adelanto electoral. JxCat habla de resolución inaudita y de un veto que pone de manifiesto «la debilidad extrema en la que se encuentra el Gobierno español, incapaz de afrontar una sencilla votación en el pleno». La enmienda, presentada de acuerdo con el 194.2 del Reglamento del Congreso, instaba al presidente Sánchez a «proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente», subrayando de forma expresa su «carácter político, sin vinculación jurídica».
La Mesa, sin embargo, rechazaba dicha iniciativa aludiendo a la prerrogativa exclusiva de la cuestión de confianza del 112 CE para concluir que la misma «invade competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno», aunque la votación solicitada ni era vinculante ni obligaba a nadie a nada. La única invasión aquí es sobre la decencia de unos políticos que se mantienen en el gobierno a pesar de no contar con los apoyos necesarios para ello. Imponen su minoría y, por eso, se niegan a debatir cualquier cosa que acabe sacándoles los colores delante de la ciudadanía. Los mismos que no paran de hablar de democracia, luego no quieren que se vote nada aunque no tenga efectos jurídicos. Esto es la PPSOE, amigos. No sé que tiene que pasar para que te des cuenta de que nos han hurtado la democracia y el estado de derecho. Ahí lo dejo. Tú mismo.
