El TS ha analizado el conflicto entre Pablo Juantegui -expresidente de TELEPIZZA- y su antigua pareja, Diana Andersen, por una compraventa de acciones desde la sociedad patrimonial JAUNA CONSULTING -fundada por Juantegui que cedió una participación a la que entonces era su pareja- cuando el 29.12.2014 Andersen vendió a su excompañero y al hijo, Pablo e Iñigo Juantegui, las 1.600 participaciones que poseía en dicha mercantil (el 46% del capital social) que, a su vez, le hacían titular de 29.549 acciones de la sociedad GRUPO YAMM COMIDA. Los Juantegui pagaron 9.000€ por las participaciones. Semanas después, esas participaciones incrementaron su valor hasta los 2.5M€ lo que llevó a Andersen a denunciar en vía penal que había sido víctima de una estafa o, de forma alternativa, de administración desleal.
Ahora, el TS acaba de inadmitir el recurso de casación interpuesto por Andersen tras no prosperar su pretensión en las instancias inferiores ya que el germen de ese mayor valor posterior de las participaciones enajenadas fue la aplicación de comida a domicilio ‘LA NEVERA ROJA’ fundada en 2010, con 20.000€, por Juantegui hijo –de nombre Iñigo- y otro socio distinto: José del Barrio. Esa compañía tuvo muchas dificultades al principio, pero en 2015 fue adquirida por la alemana ROCKET INTERNET con una oferta de 80M€ al calor de la universalización de las tarifas de internet para los dispositivos móviles que permitió desarrollar el negocio. Un año después, la británica JUST EAT se merendó a LA NEVERA ROJA adquiriendo las acciones de GRUPO YAMM COMIDA por 31,2M€, esto es, por un 39% del precio que pagaron los alemanes.
Tras todos estos sucesos, Andersen denunció tanto a los Juantegui como a JUST EAT por la vía penal que se cierra ahora con la inadmisión de su recurso por parte del TS. A Andersen le queda la vía civil para seguir pleiteando sin entender que las empresas tienen un valor en libros que es tangible –algunas veces solo contable- pero que el valor potencial que le pueda reconocer el mercado o algún tercero depende de factores muchas veces imponderables para otras personas, factores que pueden influir en su valor momentáneo pero por el que no se puede reclamar -ni tributar- fuera de ese momento mágico.
