La PPSOE y sus oligopolios desean permanecer ocultos, pero a veces asoman la patita cuando sus maniobras no caben dentro del espacio abierto por la oscura Transición. Ahora, La Moncloa quiere embridar a los hermanos Escribano a los que ella misma ha patrocinado engordando EM&E (Escribano Mechanical & Engineering) con contratos públicos en el marco de la espiral de gasto militar exigido por el Tío Sam. Algo ha cambiado –me malicio que querían usarles para evaporar una parte de esos 80.000M€ que dicen que van a gastar en Defensa—y ahora La Moncloa no es que ya no quiera a los Escribano, es que los quiere fuera de INDRA. Muchos son los llamados, pero muy pocos los elegidos. El gasto en Defensa se lo van a repartir el Tío Sam y los imperantes y su séquito de la PPSOE a través de INDRA y la SEPI y por eso los quieren fuera. ¡Viva la democracia! ¡Viva la separación de poderes!
La Moncloa y la SEPI –es decir, la PPSOE—ya no quieren fusionar INDRA con EM&E porque lo que quiere es controlar este nuevo Oligopolio de Defensa en ciernes. Les sobra Ángel Escribano al que ellos mismos auparon a la presidencia de INDRA en 2025. La presidenta de la SEPI, Belén Gualda, y el responsable de Asuntos Económicos de Moncloa, Manuel de la Rocha, están maniobrando para controlar INDRA al margen de los Escribano, a los que supongo también quieren ponerles ruedas en la propia EM&E cuyos pedidos dependen de La Moncloa. Otra cosa no se entiende. A veces, cuando nadas entre tiburones, el agua se tiñe de rojo. ¡Que se lo digan a Mario Conde!
Hasta ahora, Escribano contaba con el apoyo del consejo de administración de INDRA, aunque no podía tomar decisiones sin el visto bueno de Moncloa. Una Moncloa que controla y quiere seguir controlando este Oligopolio de Defensa hasta el punto de que De los Mozos, a la sazón CEO de INDRA, señalara que sin Escribano, la fusión se habría cerrado hace mucho tiempo. El problema es que La Moncloa tiene el 28% de INDRA –¿a cuento de qué?—y no quiere una fusión por absorción con EM&E porque eso dispararía la participación de los Escribano –actualmente del 14,30%– hasta igualar a la SEPI que sigue avanzando y ya tiene en el bolsillo a SAPA –tercer máximo accionista con el 7,94%, con los Aperribay y el PNV detrás, y enrollada con GENERAL DYNAMICS que, a través de su filial española SANTA BÁRBARA, ha llevado varias adjudicaciones a los tribunales—y va camino de conquistar al resto al irresistible calor de los pedidos que ella misma controla. Los accionistas, lógicamente, entienden de beneficios.
Aunque Carlos Cuerpo, ministro de Economía, declarara que la continuidad de Escribano corresponde al consejo de INDRA, pidiendo prudencia por ser una cotizada, todos sabemos que La Moncloa ya tiene sus sucias manos allí. ¿Cuál será la razón de ser de sus maniobras? ¿Quizás llevarse una parte del pastel? La Moncloa tiene todas las cartas ganadoras en este juego porque EM&E –y su valor tanto para la fusión como para cualquier otra cosa—depende de los pedidos del Ministerio de Defensa. La fusión que ayer contaba con el visto bueno de la SEPI, hoy se tacha de conflicto de interés. Este es el estado de derecho de la PPSOE. La caída en bolsa de INDRA solo es una anécdota, aunque muchos han acabado en INDRA para compensarles de otras jugadas a favor del gobierno que les costaron dinero, como ocurre con AMBER CAPITAL (5%) controlado por Joseph Oughurlian con el que controlan PRISA. Te das cuenta del tinglado que tiene montado la PPSOE.
La SEPI viene de tomar el control de algo mucho más grande como es TELEFÓNICA –con solo un 10% del capital—eliminando a su presidente, José María Álvarez Pallete, para sustituirle por Marc Murtra al que sacaron de INDRA para poner a Escribano. Un intervencionismo gubernamental impropio de una democracia. Un pánico a la UCO en la SEPI por las investigaciones en marcha por amañar contratos públicos. Y un más que probable toque de atención desde Washington y Bruselas. La batalla ha saltado al terreno político donde, además de los ‘socios’ americanos y europeos, están el PNV, JxCat y PRISA en una maraña de intereses inextricable. A estas horas, Ángel Escribano resiste al frente de INDRA, pero ha pasado de que le tocase la ‘lotería del gobierno’ a ser un obstáculo para la creación, por ese mismo gobierno, del Oligopolio de Defensa.
Lo único que se me escapa es el porqué los Escribano no cogen la pasta y corren. No lo entiendo. Hasta el mejor escribano echa un borrón.
