En esta España inquisidora y polarizada la verdad interesa poco y preferimos ver al rival político colgado de un árbol –a la usanza de los nazis—antes que aguardar a la respuesta de la Justicia. Estamos dejando a un lado los principios que levantaron la civilización occidental –la taxatividad de los tipos penales, el derecho a ser informado de la acusación, la presunción de inocencia, el derecho a no ser condenado sin pruebas, etc.—para hacerles el caldo gordo a los políticos de la PPSOE más interesados en los bulos y las campañas mediáticas que convierten a la Justicia con mayúsculas en una ‘Fast Justice’ al estilo de lo que ha hecho el ‘Fast Food’ con la comida de verdad. En este contexto, pretenden conferir al MF el monopolio de la acusación que ahora ostentan, con mucho mejor criterio, los jueces de instrucción, inamovibles e independientes a diferencia de los fiscales.
La acusación ahora está en manos de las RRSS y de los medios de comunicación que, al servicio siempre de los imperantes y su séquito, juega con las emociones del Pueblo para buscar el linchamiento del contrario porque, hoy como ayer, la hoguera no busca ni la verdad, ni la justicia, sino el alivio colectivo. Los impulsos no cambian y la PPSOE lo sabe. Tienen que procurar ‘culpables rápidos’, explicaciones sencillas y castigos visibles. La Justicia reclama todo lo contrario: pausa, reflexión, prueba y garantías (sin que ello pueda justificar las dilaciones indebidas que soportan hoy los justiciables por culpa de otro servicio público reventado por la nefasta gestión de la PPSOE). Si permitimos que la multitud sustituya a los tribunales caminamos hacia el Terror jacobita que nos pone en peligro a todos. No seas majadero, sin Justicia con mayúsculas solo queda el atropello.
La PPSOE quiere volver al Auto de Fe, al escarmiento público, para mantener el prietas las filas a su favor. El que se mueve no sale en la foto. Chavismo en estado puro. Todo se reduce a la acusación. La condena la expide inmediatamente su NODO. El acusado no tiene derechos de ningún tipo. Le han señalado y le toca tragar. ¿Este es el Estado de Derecho que patrocinan? Se lo pueden meter por donde les quepa. Y les cabe mucho. La Democracia exige Justicia y ésta exige un proceso con todas las garantías donde la acusación, para transformarse en condena, hay que probarla. El ‘yo sí te creo hermana’ es una basura injusta, antijurídica e impropia de un Estado de Derecho que regula las relaciones de ciudadanos libres e iguales ante la Ley. El ‘yo sí te creo hermana’ solo es otra hoguera en la que quemar lo poco que queda de Justicia y Democracia en España.
La caza de brujas lleva existiendo desde el medievo hasta nuestros días. Es una tentación humana a la que debemos resistirnos. No basta con que algunos te señalen, la acusación debe probarse. Soy de los que prefiere que algún culpable escape, antes de que un solo inocente sea condenado. La tentación de sustituir la Justicia por la ‘alarma social’ sigue viva. Ahí es donde entra el ‘Fast Justice’ para facilitar la condena que la turba reclama tras el incendio desatado en los medios del NODO. El señalado –no podemos hablar de culpable—ahora arde en la ‘viralidad’, en la nueva plaza pública. La reputación ganada durante años se esfuma en quince minutos. La presión mediática y un relato escandaloso tumban a cualquiera. El honor queda mancillado y aunque, después, los Tribunales aclaren los hechos, la persona queda ‘sucia’ y es apartada de la política, de los negocios, de la opinión pública y, en el fondo, de la sociedad.
Tenemos que detener cuanto antes este fenómeno del ‘Fast Justice’ porque la acusación pública y falsa genera un daño irreversible y alimenta el linchamiento público. Es prácticamente imposible de detener. El proceso se invierte: la condena llega antes que el proceso. A la opinión pública no le corresponde juzgar nada. La noticia también es importante, pero la noticia fría, sin juicios de valor y a la espera del proceso. Asimismo, la noticia del resultado del proceso también es importante. Solo después pueden llegar las valoraciones. Solo el juez puede llevar a cabo el juicio de culpabilidad y el juicio de proporcionalidad, dentro de un proceso con todas las garantías y con escrupuloso respeto del derecho de defensa, necesarios antes de emitir una absolución o una condena. La sociedad tendrá que esperar paciente y sosegadamente al fallo. Cuando consigamos eso podremos hablar de Justicia con mayúsculas. Hasta entonces tendremos que convivir con el horror del ‘Fast Justice’ que nos envilece a todos.
Elige Justicia y rechaza el linchamiento. Respeta el honor de los demás si quieres que ellos respeten el tuyo. Rechaza la humillación pública porque eso tiene más de venganza que de cualquier otra cosa. Vota por quienes defienden los principios básicos y no prestes tú apoyo a quienes todo lo enfangan. Haz lo Correcto porque solo así podrás ser Feliz.
