La UGT, el brazo sindical del PSOE, fue protagonista, junto con el partido, de uno de los casos de corrupción más sonados en España: el ‘Caso FILESA, MALESA Y TIME SPORT’, siguiendo el nombre de las empresas de la trama. Una corrupción que batió récords durante el reinado de Felipe González, el mismo que ahora se atreve a opinar de todo y que no hizo nada cuando pudo hacerlo. Ya saben, la banda de los expresidentes. La financiación ilegal es consustancial a la PPSOE. El modelo de inflar o adjudicar contratos públicos para extraer comisiones ha llegado hasta nuestros días como podemos comprobar con el ‘Caso Ábalos’ o el ‘Caso Kitchen’. ¡Es la PPSOE, amiguitos! La cosa es que, ahondando en esa línea, la UGT Madrid ha dado con un nuevo filón. El sindicato gestiona los cobros del FOGASA para sus afiliados y, al menos desde 2018, Mayka (Mª del Carmen Tomás López), administrativa en exclusiva para ‘los FOGASAS’, contra esos fondos emitía unos cheques que, según la UDEF, acababan ingresados en las cuentas de su marido y de dos empleadas del sindicato. UGT cifra en 657 los cheques presuntamente manipulados y en 4.616.385€ el total de la defraudación. ING, por su parte, confirma que 44 cheques, por importe de 464.971,55€, fueron abonados en las cuentas de esos particulares entre enero y octubre de 2021.
La investigación por presunta estafa a los afiliados la lleva el Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid y en el sumario se observa que, cuando un economista externo advirtió que la cuenta del pasivo que debía recoger las cantidades pendientes de pago a los trabajadores «estaba a saldo cero», decidieron solicitar al FOGASA una relación completa de los expedientes gestionados por UGT Madrid, pero entonces la ejecutiva del sindicato, a través de Luis Pérez Capitán, secretario de Recursos y Estudios de la UGT, se negó a pedirlo porque eso era «levantar la liebre» y porque «en ese momento UGT no tenía dinero para afrontar esos pagos». La jugada retrasó 17 meses la investigación.
UGT calculaba tener de 20M€ a 25M€ ‘gestionados’ con el FOGASA y estimaba que «en torno a un millón y medio de euros» se habría destinado a gastos propios del sindicato (impuestos, seguros sociales y algún ERE dictado entre 2008 y 2013) aunque luego cargaron las tintas sobre Mayka y sus viajes de lujo, operaciones estéticas, fiestas y la compra de dos mercedes-benz. Todo no fue a los bolsillos de Mayka. La UDEF tiene documentadas varias reuniones, en noviembre del 2021, entre UGT Madrid y la Confederal Estatal, donde se tomaron decisiones que califican de ocultación: (i) acordaron depositar en la caja fuerte de la Confederal los documentos originales que acreditaban los pagos de los cheques del 2021, y (ii) acordaron no denunciar ese desvío de fondos. El sindicato lo sabía todo y no hizo nada. La cosa es que cuando Vicente Carrasco (asesor jurídico) y Alejandro Rivera (economista), empleados de UGT Madrid, intentaron recuperar esa documentación para presentar una denuncia, Luis Pérez Capitán se negó aduciendo que «Pepe Álvarez, secretario General de UGT Confederal estatal, ha dicho que no se presentara denuncia por los hechos».
La cosa explotó finalmente porque Mayka, durante 2020 y 2021, había teletrabajado desde su domicilio y guardaba los talonarios de los cheques fraudulentos con el sello oficial de UGT Madrid, y porque Luismi López Reillo, jefe máximo de UGT Madrid, presentó finalmente la denuncia con fecha 10.12.21, ante la amenaza de Carrasco y Rivera de presentarla ellos mismos. Luego llegó la dimisión del propio Luismi López Reillo, con fecha 20.12.2021, momento en que se cerró el despacho de administración y se bloquearon y clonaron todos los ordenadores. El caso está a la espera de juicio con cuatro personas acusadas que se enfrentan hasta 8 años de cárcel más la responsabilidad civil correspondiente. Vamos a intentar seguirlo. No se entiende que los afectados, más cuando vienen de empresas con problemas que acuden al FOGASA, no dijeran o reclamaran nada durante esos años. Huele a un lío gordo de corrupción de la UGT. Y es que algunos no cambiarán nunca. El FOGASA, por su parte, podría tomar nota y ordenar, en toda España, que los pagos vayan siempre directamente a la cuenta de los trabajadores afectados y no a la de los sindicatos.
