Llega la hora de la corrupción con mayúsculas, esa que permanece durante muchos años. Una corrupción que va más allá de contratos aquí y allá y busca lo mollar. El gobierno –la PPSOE—está tomando posiciones en las grandes multinacionales españolas a través de la SEPI. Una SEPI que ya controla el 28% de INDRA que, a su vez, pretende, bajo el pretexto de crear un campeón nacional en Defensa, absorber el conglomerado industrial de los hermanos Escribano (ESCRIBANO MECHANICAL & ENGINEERING SL, EM&E). Un conglomerado que ha crecido un 800% desde el 2020 gracias a los contratos públicos (de respiradores y mascarillas, sobre todo, a pesar de no tener ninguna experiencia en el sector médico, con los que se pusieron de grana y oro solo por intermediar. ¡Estos son los negocios de la PPSOE!). Curiosamente, Ángel como Presidente y Javier como Consejero, también se sientan en el Consejo de INDRA gracias a poseer el 14,3% del capital de la cotizada. Una operación que huele a conflicto de intereses y a mierda gubernamental a kilómetros, sobre todo ahora que los contratos en Defensa van a dispararse.
INDRA está controlada por la propia SEPI y por su séquito de afines entre los que destacan EM&E, SAPA y AMBER CAPITAL (el fondo de Joseph Oughourlian al que pusieron al frente de PRISA ¡ven como se conocen todos!). Ese séquito, sin embargo, le cerró la puerta en 2021 a AXPE CONSULTING, una pequeña multinacional española de consultoría y tecnologías de la información, que contactó con la SEPI para comprar un paquete del 20% de INDRA, contando con la financiación de PARIBAS, para convertirse en accionista estable y socio tecnológico. A quien le importa que tengas dinero y tecnología cuando de lo que se trata es de ser un comisario político dispuesto a todo. A sensu contrario, EM&E, sin dinero ni tecnología propia, sí pudo hacerse con el 14,3% de INDRA y recibir más de 1.000M€ en contratos públicos desde 2020 –cuando hasta 2019, solo facturaba 44M€– para convertirse en el mayor adjudicatario de Defensa. ¡Ven la diferencia! Los grandes negocios siempre vienen al calor de lo público como las adjudicaciones de las torres de los blindados 8×8 (200M€), del sistema lanzacohetes SILAM (697M€), del sistema anti-drones C-UAS (36M€)… que tienen como denominador común la tecnología extranjera y los despachos políticos nacionales.
De esta manera la SEPI, esto es, el gobierno, ha colocado a INDRA y EM&E justo en el corredor por el que circularán los 80.000M€ anuales que supondrá para España el gasto obligatorio en Defensa, ese 5% del PIB del que hablábamos ayer (ver ‘El cinco por ciento’), que será aprobado, sí o sí, en la próxima Cumbre de la OTAN en La Haya. Demasiada pasta para dejarla correr libremente y sin colocar a los amiguetes. Ahí es donde encaja la fusión de los Escribano que tiene poco de industrial y mucho de política. Saben que los independientes van a votar que no, y que MINSAIT, la filial tecnológica que aporta la mitad del beneficio, representada en el Consejo por Luis Abril, votará también que no. Por eso, Ángel Escribano está moviendo los hilos para sustituir a los consejeros díscolos y poder así aprobar una fusión que se hará con deuda y sin un solo euro de inversión personal. ¡Viva la PPSOE!
No todo es vino y rosas porque el momento crucial llega cuando el gobierno ha declarado la desconexión tecnológica con Israel de la que, sin embargo, dependen los productos estrella de EM&E, como los misiles contracarro Spike LR2 o el lanzacohetes múltiple SILAM, y 46 contratos por más de 1.000M€ que dejarían la cuenta de resultados de EM&E por los suelos y complicaría mucho su valoración de cara a la fusión. Una valoración y una ecuación de canje que podrían llevar a los tribunales a los Escribano y a la SEPI si se les ocurre hacer algún amaño. Quizá por eso, EM&E se ha hecho con 4 de los 7 contratos del SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior) para la GC –INDRA se lleva otros 2—y quizá, por eso también, EM&E ha contratado como asesores a tres generales: Fernando García de las Hijas (ex-logística Ejército de Tierra), Francisco González Espresati (ex teniente general del Aire) y Fernando García González Valerio (ex JEMAD). El que no corre… vuela con la PPSOE.
Así se escribe la historia de un modesto taller de mecanizados en Coslada que, sin preparación técnica cualificada, se ha convertido en uno de los grandes actores del sector de la Defensa en España gracias al gobierno. ¡No hace falta más, ni tampoco menos! Mientras, la competencia denuncia que lejos de construir un ecosistema de Defensa sólido y competitivo, desde Moncloa están montando otra superestructura clientelista para hacerse con los fondos públicos de Defensa. No triunfa el mejor empresario, aquel que cuenta con el mejor capital tecnológico y humano, sino el advenedizo que tiene los contactos necesarios para firmar los contratos. La fusión de los Escribano con INDRA es el epítome de toda la corrupción que asola España y que sería difícilmente imaginable en un país auténticamente democrático. La PPSOE, en el fondo, nos quiere fusionar a todos en un estado autoritario donde se haga siempre lo que ellos quieren. Si sigues votándoles, se nos viene un futuro cojonudo.
