El poder transforma y corrompe y solo así podemos entender el viaje desde las ponderadas reflexiones de José Luis Escrivá cuando estaba al frente de la AIREF a las “tontáas” que está defendiendo ahora desde que es Ministro de Seguridad Social. La última “gracia” del Sr. Ministro viene a cuento del Borrador de la Reforma del RETA que se enmarca dentro de la indiscriminada subida de impuestos del Desgobierno Comunista –que es lo único que saben hacer- con la que quieren ahora subir la cuantía de las cotizaciones a la TGSS de los autónomos y que bajo el mantra de que paguen más los que más ganan -¿no lo hacen ya en el IRPF?- pretenden adaptar dicha cotización a los ingresos reales. Para amortiguar la exacción, han pensado hacerlo progresivamente a lo largo de un periodo de adaptación que durará 9 años, desde el 2023 hasta el 2031.
Sin embargo, las tablas presentadas, tanto para el primer año como para el último de ese periodo de adaptación, por el Sr. Ministro dicen otra cosa: dicen que, en realidad, al final de dicho periodo de adaptación un autónomo que ingrese 3.000€/Año tendría que pagar 1.080€ (90€/Mes) lo que supondría un 36% de sus ingresos mientras que otro que, por ejemplo, ingrese 100.000€/Año tendría que pagar a la SS, al final del mismo periodo de adaptación, 14.640€ (1.220€/Mes, que será el máximo a partir de 48.841€ de ingresos) lo que le supondría cotizar por el 14,6% de sus ingresos. Así, lo que en realidad sucede es que, por lo general, la mayoría de autónomos van a tener que pagar más a la SS. Concretamente, desde el 2023 un autónomo con ingresos de 3.000€/Año tendrá que pagar 2.400€ de cotización a la SS (cuota fija de 200€/Mes), esto es, el 80% de sus ingresos mientras que cualquiera que supere los 48.841€/Año se verá favorecido por esa cuota fija de 400€/Mes que se traduce en que cotizarán a la SS por el 9,82% de sus ingresos, porcentaje que además irá disminuyendo a medida que aumenten dichos ingresos (p.e. si facturara 100.000€ al año pagaría el 4,8% de sus ingresos). Logicamente, las críticas no se han hecho esperar y llegan desde todos los ángulos: desde la ATA se la tilda de inaceptable y desleal por parte del Desgobierno ya que nunca antes se ha tratado este tema en las mesas técnicas abiertas con las asociaciones de autónomos y desde la UPTA, ligada a la UGT, se la califica de chusca al entender que “es implanteable que quien tiene rendimientos inferiores al SMI tenga que seguir haciendo un esfuerzo de cotización de 200 euros mensuales”.
¿El Sr. Escrivá se ha vuelto loco? Por supuesto que no. Esto es lo que pasa cuando sólo se piensa en recaudar. El Ministerio conoce muy bien cuántos autónomos hay en cada una de las franjas de ingresos que han diseñado (3, 6, 9, 12, 22, 27, 32, 37, 42, 47 y 48.841€ de ingresos, en números redondos) de forma y manera que aunque en el primer año la mayoría de ellas parezcan deflactar la tarifa en vigor hoy (sólo pagarían más las 2 últimas franjas) lo más cierto es que rápidamente pagarán más aquellas franjas en las que se encuentran el mayor número de autónomos lo que se entrevé en la tabla final donde, desde la franja de los 22.000€ de ingresos anuales, ya se paga más que actualmente. Blanco y en botella.
En definitiva, estamos ante un nuevo capítulo del serial del sablazo fiscal con el que el Desgobierno Comunista, al servicio de sí mismo, quiere destruirnos a todos en lugar, por ejemplo, de cerrar el grifo a los miles de millones de euros que se pierden en subvenciones, chiringuitos y otros gastos suntuarios a mayor gloria de los partidos políticos y sus acólitos. Espero que todos lo veáis tan claro como yo.
