El Tribunal Supremo acaba de fijar la doctrina jurisprudencial con los requisitos para disfrutar de la exención por reinversión en vivienda habitual en el caso de cónyuges separados o divorciados para garantizar la igualdad de trato de este colectivo a la hora de reinvertir, en una nueva vivienda habitual, las ganancias patrimoniales obtenidas en la transmisión de la otrora vivienda habitual de la pareja sin que la AEAT te cruja en el IRPF.
Así, cuando el cese de la situación de residencia efectiva se haya producido con más de dos años de antelación a la fecha de la transmisión de la vivienda, la AEAT venía interpretando que no se cumplían todos los requisitos para la exención de la posible ganancia patrimonial porque la misma requiere -siempre a juicio de los sátrapas de la AEAT- que su transmisión se produjera en cualquier día dentro de los dos años anteriores, extremo que bien puede no concurrir en alguno de los ex cónyuges, sobre todo si uno de ellos tuvo que abandonar la vivienda habitual familiar por la atribución judicial de su uso al otro cónyuge.
Ahora la STS nº 553/2023, de 05.05.2023 (Rec. 7851/2021), de la Sala III del TS señala, en un caso en el que la AEAT denegó dicha exención en la venta de la vivienda habitual, que “en las situaciones de separación, divorcio o nulidad del matrimonio que hubieren determinado el cese de la ocupación efectiva como vivienda habitual para el cónyuge que ha de abandonar el domicilio habitual por tales causas, el requisito de ocupación efectiva de la vivienda habitual en el momento de la transmisión o en cualquier día de los dos años anteriores a la misma, que exige el apartado 3 del art. 41 bis del RLIRPF [Reglamento de la Ley del impuesto sobre la renta de las personas físicas] se entenderá cumplido cuando tal situación concurra en el cónyuge que permaneció en la misma”.
Acertado criterio que profundiza en una interpretación integradora del conjunto de requisitos para disfrutar de la exención por reinversión en vivienda habitual, garantizando una igualdad de trato de los cónyuges que va escaseando en otras esferas. ¡Hip hip hurra!
